Política

Colombia respalda el proceso de paz de Santos

Santos, en el momento de su votación
Santos, en el momento de su votación

Con la victoria del presidente Juan Manuel Santos, el proceso de paz sigue vivo. El actual mandatario derrotó a Óscar Iván Zuluaga, el «delfín» del senador Álvaro Uribe, en segunda vuelta y gobernará por cuatro años más.

Con la victoria del presidente Juan Manuel Santos, el proceso de paz sigue vivo. El actual mandatario derrotó a Óscar Iván Zuluaga, el «delfín» del senador Álvaro Uribe, en segunda vuelta y gobernará por cuatro años más. Con el 99,55% de las mesas escrutadas, se impuso con el 50,91% de los sufragios sobre el 45,03% de su oponente. Aún eufórica por su triunfo en el Mundial de fútbol de Brasil, Colombia eligió ayer a su presidente, en unos disputados comicios que marcarán el futuro del proceso de paz con la narcoguerrilla tras medio siglo de conflicto. Aunque hay mucho más en juego. «El sábado ganó nuestra selección Colombia, hoy gana nuestra democracia», dijo Santos a los periodistas, recordando el debut del equipo nacional de fútbol en la Copa del Mundo con victoria 3-0 ante Grecia.

Desde que pasaron a segunda vuelta, tanto Santos como Zuluaga han arreciado con discursos bien distintos. Mientras el jefe de Estado les pidió el voto a los colombianos con el argumento de que si es reelegido sellará definitivamente la paz con las guerrillas, Zuluaga dijo que sólo seguiría adelante con el proceso de paz con las FARC si los guerrilleros detienen todas sus actividades militares.

Santos incluso redobló la apuesta y reveló esta semana el inicio de conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla más importante del país. El anuncio fue catalogado por su rival como «electoralista».

«Quiero felicitar a Santos por su triunfo. La democracia consiste en eso. Hemos dado una batalla llena de ideas, de propuestas y de ilusión por Colombia. Tuvimos la fuerza, el cariño y la convicción de cada de ustedes», sostuvo Zuluaga, tras reconocer la derrota. Zuluaga estaba apadrinado por el ex presidente Álvaro Uribe, un enemigo acérrimo de las guerrillas y partidario de la vía militar para combatir a los grupos ilegales. «Con este resultado, Santos obtiene una victoria con un margen no tan estrecho que le va a permitir gobernar cómodamente. De todas formas, el partido de Zuluaga va a ejercer una oposición muy temperamental, pero con sólo 32 representantes de un total de 268 congresistas», afirma Fernando Giraldo, experto en Sistemas Políticos de la Universidad Javeriana.

Históricamente, la abstención en Colombia ha rondado el 50%, según datos oficiales de la Registradora Nacional del Estado Civil, el ente que organiza los comicios. El 60% de abstención alcanzado de nuevo en segunda vuelta es uno de los más altos en la historia del país y un claro mensaje al Gobierno de Santos, pero también al resto de los políticos. Ninguno de los candidatos presidenciales logró motivar a los votantes como para hacerlos salir de la cama y votar ayer, pese a que hizo un hermoso domingo soleado. Motivos no faltan. La campaña electoral ha sido una de las más sucias que recuerden los colombianos por los escándalos en las campañas. Además, los discursos de ambos candidatos se centraron meramente en el proceso de paz, mientras que muchos de los quebraderos de cabeza de los colombianos pasan por aspectos más mundanos, como llegar a fin de mes o tener trabajo. Aunque el índice de pobreza bajó al 30,6% en 2013, Colombia sigue siendo uno de los países más desiguales del continente.