Comienza la cumbre europea centrada en la economía digital y la inmigración

Los líderes de la Unión Europea (UE) iniciaron hoy en Bruselas una cumbre de dos días en la que intentarán dar un impulso a la economía digital y tratarán el problema de la inmigración ilegal tras la reciente tragedia ocurrida en aguas próximas a la isla italiana de Lampedusa.

Los mandatarios europeos también harán un balance sobre los trabajos para concretar la unión bancaria y discutirán en una cena con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sobre la evaluación de la calidad de activos de las entidades bancarias que la institución prevé realizar en 2014.

En su tradicional discurso para marcar la apertura de las cumbres, el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, destacó la importancia de las discusiones para impulsar la economía digital: "Nuestra vida se ha vuelto digital, y el mercado único debería serlo también".

En su opinión, "nuestros ciudadanos no deberían estar preocupados por un mal uso de sus datos personales".

También recordó la necesidad que habrá en los próximos años de ocupar nuevos puestos de trabajo para los que será una formación específica en nuevas tecnologías, asunto que también abordarán los líderes comunitarios.

Además, el escándalo desatado por el supuesto espionaje de EEUU a los dirigentes de los países europeos se ha convertido en el tema más comentado por los jefes de Estado y de Gobierno a su llegada a la sede del Consejo de la UE en Bruselas.

Las últimas informaciones sobre las actividades de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA) y, en especial las supuestas escuchas a la canciller alemana, Angela Merkel, centraron las preguntas de la prensa a los líderes a su entrada.

La propia Merkel subrayó que "no es aceptable en absoluto el espionaje entre amigos y aliados"y exigió al presidente estadounidense, Barack Obama, que tome medidas para recuperar la confianza perdida.

La canciller recibió el respaldo de muchos de sus colegas del Consejo Europeo, que sin embargo abogaron por esperar a conocer toda la verdad para estudiar posibles medidas contra Washington.

"No podemos tolerar zonas de sombra y duda", señaló el primer ministro italiano, Enrico Letta, para quien es necesario que el Consejo Europeo aborde la cuestión de la protección de datos, pues no puede parecer un asunto "secundario".

Mientras, el primer ministro holandés, Mark Rutte, consideró que si se confirma el espionaje a Merkel se trataría de algo "inaceptable"y que supondría "un problema serio".

Su homólogo belga, Elio di Rupo, aseguró que los líderes de la UE tienen que tratar el asunto hoy y consideró necesario tomar "medidas europeas".

Otros dirigentes se mostraron más prudentes, caso del finlandés Jyrki Katainen, quien subrayó la necesidad de conocer "la verdad"sobre las últimas informaciones, pero dudó de que pueda hacerse algo a escala europea.

Su homólogo sueco, Fredrik Reinfeldt, consideró necesario "ser muy prudentes con especular con lo que realmente ha pasado"y aseguró que la UE cuenta con la legislación y las medidas de acompañamiento necesarias para garantizar que se respeta la integridad personal de los ciudadanos.