De «hombre tatuaje» a bisagra

El artista Vladimir Franz, con un 90% de su cuerpo dibujado, revoluciona las primeras presidenciales checas por sufragio

El creador y compositor Vladimir Franz, ayer en el centro de votación
El creador y compositor Vladimir Franz, ayer en el centro de votación

Cambio de inquilino en el Castillo de Praga. Por primera vez en la historia, los electores checos pueden elegir por sufragio universal al presidente de la República que sucederá a Vaclav Klaus el 7 de marzo. Hasta ahora, esta tarea le correspondía al Legislativo. Entre los nueve candidatos que se presentan ayer y hoy a la primera vuelta de las elecciones presidenciales, destaca el pintor y compositor Vladimir Franz (53 años), conocido como el «hombre tatuaje», por llevar tatuado el 90% de su cuerpo, cara y orejas incluidas. Lejos del aspecto feroz de su rostro, Franz defiende «una sociedad educada, culta y tolerante, que no reivindique sólo derechos, sino que se asuma deberes».

Licenciado en Derecho, Franz no llegó a ejercer la abogacía por su rechazo al régimen comunista y prefirió utilizar el arte como forma de expresión. «Durante toda mi vida me he pronunciado mediante la expresión artística, sobre la evolución del mundo, de la sociedad, del hombre, del hombre en la naturaleza», explica el candidato en Efe. El deterioro de la política, sin embargo, hizo a Franz preguntarse «si es suficiente para los problemas de este mundo hablar sólo con el arte o entrar a participar como ciudadano» y decidió presentarse. «Se ha producido una alienación de la política, y los ciudadanos tienen la sensación de que no pueden alterar el funcionamiento del Estado. Se han perdido los ideales básicos, incluso el sentido de la vida», lamenta el «hombre tatuaje». Aunque las encuestas apenas le conceden un 11,4% de voto, lo cierto es que el discurso de Franz y su innovadora campaña, centrada en debates vecinales y proyecciones de cine, han calado en parte de la opinión pública checa, especialmente entre los jóvenes, desencantados por los escándalos de corrupción que salpican a los políticos tradicionales.

Dos ex primeros ministros se perfilan como favoritos, el socialdemócrata, Milos Zeman y el independiente Jan Fischer. Zeman encabeza los sondeos con un 25% de intención de voto. Cercano y con don de gentes, promete un acercamiento a la UE que acabe con el euroescepticismo de Klaus y una política fiscal progresiva. Con un perfil más tecnócrata que político se encuentra Fischer, que promete limpiar la vida política y aumentar la participación de los ciudadanos. Los dos se repartirían los votos del «hombre tatuaje» si éste no consigue reunir los votos necesarios para pasar a la segunda vuelta.

Escándalo por un indulto a 7.000 reos

Lo que pretendía ser una celebración del vigésimo aniversario del nacimiento de la República Checa se ha convertido en un escándalo político. La decisión del presidente de la República, Vaclav Klaus, de poner en la calle a 7.000 presos estas Navidades ha centrado la campaña electoral. Y es que entre los beneficiados del indulto presidencial se encuentran numerosos reos que, lejos de reinsertarse en la sociedad, han vuelto a delinquir, así como una larga lista de políticos y empresarios acusados de delitos financieros y de corrupción.