Política

EE UU y Europa del Este rechazan el primer pacto migratorio global

Más de 150 países ratifican «la hoja de ruta para prevenir el caos y el sufrimiento», un texto sin carácter vinculante.

Mediterráneo espera a ser desembarcado en Málaga, ayer
Mediterráneo espera a ser desembarcado en Málaga, ayer

Más de 150 países ratifican «la hoja de ruta para prevenir el caos y el sufrimiento», un texto sin carácter vinculante.

A pesar de las sonadas bajas, ayer se aprobó el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular de Naciones Unidas por los 156 países que asistieron a la cumbre organizada en Marrakech. Cabe recordar que tanto el documento firmado como los 23 objetivos no son vinculantes, pero aun así gran cantidad de países (37) rechazaron este acuerdo. El primero en abandonar, en plenas negociaciones, fue el presidente Donald Trump a finales de 2017 y el último, el conservador chileno Sebastián Piñera, este mismo domingo.

Varios organismos internacionales y ONG se mostraron intranquilos por el goteo de deserciones sobre un texto que ni siquiera exige a los firmantes medidas jurídicas vinculantes. Por ejemplo, Oxfam Intermón considera preocupante que países como EE UU, Hungría, Austria, Polonia, Australia, República Checa e Israel hayan abandonado el pacto. Eva Garzón, responsable de Desplazamiento Global de Oxfam Intermón, reconoce que «nos preocupa el mensaje de rechazo al multilateralismo como respuesta a los retos globales que mandan con su retirada». Y recuerda que «la migración es un fenómeno mundial que debe ser gestionado de forma conjunta y realista, en la línea que propone el Pacto».

El Pacto Mundial ha puesto también de manifiesto los desacuerdos que existen en materia de migración sobre todo en el seno de la UE. Sin ir más lejos, el pacto se llevó por delante al Gobierno belga, pues los nacionalistas flamencos se negaban a respaldarlo y han dejado un Ejecutivo en minoría. Finalmente, y tras las reuniones con el Rey de Bélgica y el resto de las formaciones de la coalición, el primer ministro Charles Michel, viajó ayer a Marrakech para ratificar el pacto. Según la ONU, se trata del primer acuerdo global para cooperar entre países, aprovechar los beneficios de la migración y proteger a los migrantes indocumentados.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció además la puesta en marcha en España de un Plan de Ciudadanía e Integración y un fondo estatal específico para la integración de los inmigrantes. Según informa Efe, Sánchez no dio más detalles de estas iniciativas y se limitó a señalar que con ellas pretende ahondar en la necesidad de que haya sociedades más cohesionadas e inclusivas.

«En los muchos lugares en los que la fertilidad está en retroceso y la esperanza de vida aumenta, las economías se estancarán y la población sufrirá sin migración», advirtió ayer el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, durante su intervención inicial. «No debemos sucumbir al miedo y a las falsas narrativas», añadió Guterres, para quien el pacto es una «hoja de ruta para prevenir el sufrimiento y el caos». Sólo en lo que va de año, 3.395 personas han muerto durante sus procesos migratorios, más de la mitad en el mar Mediterráneo.

Unicef celebró ayer que «por primera vez, se reconoce que tener en cuenta a los niños es esencial en la gestión de las migraciones». En opinión de Laurence Chandy, director de Datos, Investigación y Políticas de Unicef, «la adopción del Pacto Mundial es un logro histórico, tanto para los niños migrantes como para los Estados».