El economista francés Thomas Piketty rechaza recibir la más alta distinción de su país

El rechazo del economista francés Thomas Piketty a la Legión de Honor, la más alta distinción en Francia, ha provocado reacciones encontradas en el país, dividido entre quienes aplauden su "valentía"y los que critican el desplante.

Piketty estaba incluido en la lista de quienes serían reconocidos con la Legión de Honor en 2015, junto a personalidades como los premios Nobel de Literatura, Patrick Modiano, y de Economía, Jean Tirole, pero anunció hoy que no acepta la condecoración al considerar que no es el papel del Gobierno decidir quién es honorable.

El economista iba a ser designado caballero de la Legión de Honor, pero su rechazo le une a otros nombres ilustres que en el pasado también se abstuvieron de ser condecorados como el escritor Jean-Paul Sartre o los químicos Marie y Pierre Curie. "Me niego esta nominación, no creo que sea un un gobierno el que tenga que decir quién es honorable", dijo.

El bestseller de Piketty "El capital en el siglo XXI", en el que sostiene que las diferencias económicas se están ampliando, ha tenido un gran éxito en países como Estados Unidos, pero no tanto en su Francia natal.

El general Jean-Louis Georgelin, gran canciller de la Legión de Honor, lamentó la decisión del autor de rechazar la distinción, aunque recordó en declaraciones a la televisión BFMTV que "no es el primero ni será el último en rechazarla".

"Lo ha rechazado, y es su decisión. La Legión de Honor es una forma de nuestro país de designar en la comunidad nacional a personas destacadas por lo que hacen y aportan a Francia", señaló Georgelin, quien reconoció que Piketty es "un economista de renombre mundial y autor de un libro de gran éxito".

La orden fue establecida por Napoleón Bonaparte en 1802 y en última instancia es el presidente de la República quien tiene que dar su visto bueno a los condecorados.

Piketty fue un firme defensor de la campaña electoral del presidente Françóis Hollande para las elecciones en 2012, pero desde entonces se ha distanciado del Gobierno y ha criticado sus políticas fiscales.

El diputado del gubernamental Partido Socialista Christian Paul salió en defensa del economista y de su gesto, con el que opinó que éste pretende "dar una batalla política".

"Reformar la política fiscal es una de las políticas valientes que habría que adoptar ya en 2015", dijo Paul al canal BFMTV.