El genocidio armenio agrava la tensión diplomática con Turquía

Ankara retira a su embajador en Viena por reconocer el exterminio

Manifestación por las víctimas del genocidio armenio, ayer, en Estambul
Manifestación por las víctimas del genocidio armenio, ayer, en Estambul

Hoy se conmemora el centenario del genocidio armenio en medio de la creciente tensión diplomática entre Turquía y todo aquel que se ha atrevido a calificar la matanza de un millón y medio de armenios a manos de los turcos otomanos como tal. En la última disputa diplomática, Ankara retiró a su embajador en Austria, después de que el Parlamento reconociera oficialmente el genocidio armenio en una declaración firmada por todos los grupos de la Cámara. El texto también insta a Turquía a reconocer los «crímenes cometidos por el Imperio Otomano» y a enfrentarse a ese «oscuro y doloroso capítulo de su pasado». El Gobierno turco respondió a su vez con un duro comunicado en el que asegura que la toma de postura del Parlamento de Viena va a «afecta de forma permanente a las relaciones y la amistad» entre los dos países, que eran aliados cuando sucedieron los trágicos acontecimientos.

Ankara también se prepara para un enfrentamiento con Berlín, ya que el Bundestag votará hoy una resolución en la que cita el caso armenio como un ejemplo de «los genocidios, los asesinatos en masa y las limpiezas étnicas» del siglo XX. El ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu, llamó a Angela Merkel para protestar por estas palabras, que Berlín había evitado emplear hasta el momento. Desde el Kremlin, también se ha emitido un comunicado denunciando el genocidio, y el líder ruso, Vladimir Putin, asistirá hoy a los actos conmemorativos del centenario en la capital armenia, Yerevan.

Parece que después de que el Papa Francisco nombrara el genocidio armenio hace dos semanas, otros líderes internacionales y países cristianos están siguiendo su ejemplo, alimentando el fuego de la rabia de Turquía, que sí reconoce que miles de armenios fallecieron a manos de los otomanos, pero niega que esta comunidad cristiana fuera perseguida por los musulmanes para exterminarla.

Mientras, en Armenia comenzaron ayer los actos del centenario, que está siendo aprovechado para que el genocidio sea reconocido a nivel internacional y las víctimas compensadas. El millón y medio de armenios exterminados entre 1915 y 1923 han sido proclamados mártires de la Iglesia Apostólica Armenia, la más antigua del mundo. En la catedral de Echmiadzin, los restos de las víctimas fueron reunidos en un osario para que pueda ser objeto de culto. La comunidad armenia que permanece en Turquía recordará hoy a los fallecidos con una misa del patriarcado armenio de Estambul.