Política

El inminente regreso de Guaidó impone más presión al chavismo

El líder opositor Juan Guaidó fue recibido por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ayer en Brasilia.
El líder opositor Juan Guaidó fue recibido por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ayer en Brasilia.

Juan Guaidó anunció ayer su regreso a Venezuela. Tras una breve visita a Brasil, que incluyó reuniones con embajadores y con el presidente Jair Bolsonaro y su ministro de Exteriores, el presidente de la Asamblea Nacional reconocido por 52 países como «interino» de Venezuela, traza su retorno a Caracas para este fin de semana. No será tarea fácil. Cuando salió del país con ruta a Colombia, lo hizo por tierra y por vías rurales hasta alcanzar territorio colombiano, donde tomó un helicóptero que lo trasladó hasta Cúcuta. Pero su vuelta se espera que sea más frontal, desafiante. En Bogotá, Guaidó fue recibido con honores de Estado. En Brasil fue escoltado por la Policía federal. Y hay quienes en su círculo plantean que a Venezuela debe llegar sin esconderse. «Les anunciaré mi regreso para que nos acompañen en ese proceso de movilización para demostrar que somos mayoría», dijo Guaidó cuando aún estaba en Bogotá el miércoles.

Jair Bolsonaro es el último en apoyar explícitiamente al presidente interino. Tras mantener una reunión en privado, el mandatario brasileño definió a su huésped como «una esperanza» paraa recuperar la «libertad y la democracia». «A veces nos preguntamos cómo puede un país rico y próspero, con un pueblo maravilloso, llegar a la situación caótica» de Venezuela, planteó Bolsonaro, que no dudó en culpar de ello «a esa izquierda a la que le gustan tanto los pobres que acaba multiplicándolos», añadió, antes de comprometerse en ayudar a Guaidó en su empeño de volver al cauce democrático.

Entretanto, en Caracas hay diputados y personas del entorno del líder opositor que planifican ya un recibimiento con multitudes para protegerlo. «Si llega al aeropuerto internacional de Maiquetía, sería un reto directo al Gobierno. Después de ser tratado afuera como un presidente en ejercicio, no puede volver por un camino. Y allí Maduro tendría el dilema de encarcelarlo o no», opina un diputado de Primero Justicia, que oculta su identidad. Otros priorizan su seguridad. «No sirve de mucho tener un presidente preso», refutan.

Un alto funcionario de la Administración de Donald Trump, que ha estado viajando con Mike Pence y estuvo en Bogotá con el vicepresidente estadounidense, habló a LA RAZÓN por conferencia telefónica reservando su nombre. Confirmó que Guaidó cuenta con el apoyo al 100% de Estados Unidos, especialmente ahora que desde el régimen de Maduro se anuncia que podría ser encarcelado. «El consejero John Bolton ha advertido de que cualquier daño a Guaidó traería consecuencias, y es algo que hemos hablado con nuestros socios en la región, en la UE y en el mundo», dijo.

Sobre el opositor pesa una prohibición de salida del país emitida por el Tribunal Supremo chavista, que violó al irse a Colombia. Por ello, el propio Maduro ha dicho que deberá «enfrentarse a la Justicia» si pisa territorio venezolano. La seguridad de las fronteras, incluyendo los aeropuertos internacionales, está a cargo de la Guardia Nacional, el cuerpo que más desertores ha tenido en los últimos días. Se suman más de 567 los efectivos que huyeron a Colombia y Brasil de todos los componentes militares. Y allí habría una oportunidad, pero que el Gobierno de Maduro permita un regreso apoteósico de Guaidó sería un golpe tremendo a su imagen de fortaleza política ganada este fin de semana. No dejó pasar la ayuda humanitaria, ya no puede dejar pasar a Guaidó.