El terrorista de Orlando amenazó con poner a cuatro rehenes chalecos explosivos

Mateen aseguró además que tenía un "chaleco"como el "usado en Francia"en referencia a los atentados yihadistas de París de noviembre de 2015

El autor de la matanza de Orlando, Omar Seddique Mateen, amenazó con poner explosivos en cuatro personas que tenía retenidas en la discoteca Pulse, según transcripciones de las conversaciones telefónicas que mantuvo la Policía reveladas hoy.

El autor de la matanza de Orlando, Omar Seddique Mateen, amenazó con poner explosivos en cuatro personas que tenía retenidas en la discoteca Pulse, según transcripciones de las conversaciones telefónicas que mantuvo con la Policía difundidas ayer. El FBI informó de que, mientras algunas personas eran liberadas por un agujero abierto en un camerino de la discoteca al retirar un aparato de aire acondicionado, Mateen dijo a las personas que tenía retenidas que iba a poner «cuatro chalecos con bombas» a rehenes en 15 minutos.

Mateen, un estadounidense de 29 años y origen afgano, aseguró además a uno de los negociadores que tenía un chaleco como el «usado en Francia», en referencia a los chalecos explosivos que portaban los terroristas que atentaron el 13 de noviembre de 2015 en París, donde murieron 130 personas y hubo centenares de heridos. Estas referencias a los explosivos fueron las que llevaron a la Policía a entrar en el local nocturno por el temor de que aumentase el número de muertos, que quedó en cincuenta, incluido el propio Mateen, aunque finalmente no se halló ningún artefacto en el interior de Pulse.

Durante sus conversaciones con la Policía, el responsable de la peor masacre por arma de fuego ocurrida en Estados Unidos se identificó como «soldado islámico» y juró lealtad al Estado Islámico (EI), según medios que citan fuentes del FBI. Sin embargo, el agente especial del FBI Ron Hopper dijo ayer en una rueda de prensa cerca de la discoteca de Orlando que en estos momentos no existe «ningún indicio de que [Mateen] estuviese relacionado con grupos terroristas islámicos».

Durante las negociaciones telefónicas, el asesino aseguró que en los «próximos días» se iban a registrar «más de este tipo de acciones», aunque las autoridades han afirmado en repetidas ocasiones que no hay indicios creíbles que lleven a pensar que sea así.