En pie contra la Inglaterra rural

La cosmopolita población de este distrito londinense vive el Brexit como una pesadilla

Un policía monta guardia en Lambeth, situado al sureste de la capital británica
Un policía monta guardia en Lambeth, situado al sureste de la capital británica

El sentimiento de desolación se dejó ver ayer por las calles de Londres y, en especial, en el distrito de Lambeth, el barrio que mayor apoyo ha dado a la permanencia. Con un 79% de los votos en contra del Brexit, este conocido feudo laborista podría definirse como un microcosmos de Londres, un vecindario con una gran mezcla social y étnica. Situado al sureste de la capital británica, Lambeth tiene una población aproximada de 300.000 habitantes cuya media de edad es inferior a los 40 años. De las 141.924 personas que votaron el jueves, 111.584 lo hicieron a favor de la Unión Europea. El distrito está formado por conocidos barrios como Brixton, Claphan o Vauxall.

Julia, de 25 años, y Bobby, de 27, paseaban ayer tranquilamente por el parque de Clapham Common, una de las zonas más caras del municipio. Son pareja y ambos se sienten «europeos y británicos». «Pensaba que esto era una pesadilla, pero no, es real, yo soy científica, y los proyectos de mi empresa están financiados por los fondos europeos. Más de la mitad de mis compañeros y amigos son europeos, realmente no sé qué va a ocurrir, estoy muy decepcionada», aseguraba ella. Ambos se sienten orgullosos de que en Lambeth el apoyo al Remain haya sido tan alto: «Es un barrio multicultural, de jóvenes trabajadores a los que le gusta Londres por su diversidad».

A unas pocas paradas de metro de Clapham se encuentra el barrio de Brixton. Lleno de pubs, tiendas y restaurantes, es una zona más multicultural si cabe que Clapham. Gary y Sophia son pareja y viven desde hace tiempo en este municipio, ayer se acercaron a tomar unas pintas a Brixton. Él es inglés, ella es escocesa y ambos votaron contra el Brexit el jueves. «Fue lo más sensato para el país y para la gente», dice Gary. Ella señala que le gusta «la diversidad, la mezcla de culturas» y cree que la gente que «ha votado a favor del Brexit es porque esto le da miedo». Los dos se despertaron con un sentimiento de tristeza el viernes por la mañana: «Sólo trae inestabilidad, vamos a perder derechos y a cerrar las fronteras».

Gemma, de 33 años, es una de las muchas jóvenes británicas que vive y trabaja en Brixton. Asegura que aún está en «shock». El jueves votó contra el Brexit porque «somos más fuertes dentro de la UE». Ahora está preocupada por su futuro y la inestabilidad. Igual que Louis, que ayuda a una amiga que tiene un puesto de flores cercano a la estación de metro: «Mi madre era belga, yo me siento británico y europeo y por eso voté contra el Brexit». Asegura que está «enfadado y nervioso» por la situación del país y cree que la salida de la Unión va a afectar a los trabajadores. Lambeth representa, junto al resto de distritos de la capital, el espíritu londinense, una ciudad global y cosmopolita que se siente británica y europea.