Internacional

Macron apuesta por una Francia soberana para su reelección

El aumento del gasto en Defensa y la polémica reforma de las pensiones, pilares de su programa

De presidente reformador en 2017 a presidente protector en 2022. Con este giro de tuerca ha presentado Macron este jueves en París su programa para las presidenciales
De presidente reformador en 2017 a presidente protector en 2022. Con este giro de tuerca ha presentado Macron este jueves en París su programa para las presidenciales FOTO: IAN LANGSDON EFE

De presidente reformador en 2017 a presidente protector en 2022. Con este giro de tuerca ha presentado Macron este jueves en París su programa para las presidenciales que en menos ya de un mes celebrará Francia y para las que el mandatario francés tiene todo de cara en medio de una campaña eclipsada por la guerra de Ucrania en la que los franceses, según los últimos sondeos, han reconocido sus esfuerzos como interlocutor y su talla de hombre de Estado con aproximadamente un 31% de intención de voto en la primera vuelta, más de diez puntos sobre su inmediata rival, la ultraderechista Marine Le Pen.

Frente a los otros candidatos bien posicionados de extrema derecha e izquierda, Macron se presenta de nuevo como figura que ocupa el centro haciendo guiños a Europa, el ecologismo y el feminismo. El ímpetu del joven mandatario que accedió al Elíseo en 2017 y que vio truncada su agenda reformista primero por los movimientos sociales y más tarde por la pandemia, prioriza ahora, en tiempos de guerra, el valor de la protección social con múltiples medidas en este ámbito y la prioridad de una Francia que lidere una Europa soberana en ámbitos como la Defensa o la energía. Hace justo un mes lanzó en este campo una de sus principales apuestas con la construcción de al menos seis nuevos reactores nucleares en las próximas décadas y la promesa de alargar la vida útil de las plantas nucleares existentes.

Eso fue justo antes de que estallara la guerra de Ucrania y ahora, en tiempos en los que Europa debate su modelo energético, los franceses se inclinan hacia esa vía con más fuerza. Macron ha afirmado que su programa “se nutre de las crisis” y el aprendizaje que se va sacando de ellas (coronavirus, Ucrania) es el de desarrollar las capacidades del país para buscar su independencia en varios campos, sobre todo en Defensa, rúbrica en la que promete elevar el presupuesto hasta los 50.000 millones de euros en 2025 y duplicar el número de reservistas del país durante el próximo quinquenio. Al esfuerzo en Defensa también debe asociarse el resto de la sociedad, indicó Macron, que señaló que se reforzará el servicio cívico, que introdujo a su llegada al poder y al que han acudido unos 50.000 jóvenes. En el campo de la sanidad, el otro tocado por las últimas crisis, el candidato Macron promete reclutar miles de nuevos sanitarios  y reforzar los controles en los centros de mayores tras los graves escándalos revelados en prensa sobre las condiciones en las que se encuentran muchas personas que viven en estos centros.

Macron promete el pleno empleo en Francia de aquí a 5 años sabiendo que termina su quinquenio con buenos datos de ocupación tras la crisis sanitaria. Pero de sus reformas económicas la más llamativa es el rescate de la que no pudo finalizar en esta legislatura: la polémica reforma de las pensiones.  Macron tiene intención de retrasar progresivamente la edad de jubilación en Francia, que ahora es de 62 años hasta los 65 si sale reelegido en las urnas en abril ante lo que el mandatario define como necesidad imperiosa de equilibrar las cuentas de la Seguridad Social.

La reforma incluirá una revalorización de la pensión mínima hasta 1.100 euros mensuales para los que tengan el periodo de cotización completo. En la actualidad, los franceses pueden jubilarse con carácter voluntario a partir de los 62 años, pero para poder cobrar una pensión completa tienen que haber cotizado 42 años.En el campo social, el mandatario francés ha prometido hacer de la Igualdad una de sus banderas del mandato, algo que ya hizo en 2017. Ahora promete multiplicar las ayudas para madres solteras. El balance de estos cinco años tiene múltiples matices. Si bien Francia ha avanzado considerablemente en la agenda feminista y Macron ha impulsado con gestos significativos este hecho, lo cierto es que múltiples asociaciones han expresado sus críticas a que esto luego no se ha traducido en medios económicos suficientes para luchar contra la lacra de la violencia machista.

Parecido balance desprende la transición ecológica. Buenos discursos y mejores diagnósticos muchas veces faltos de financiación. La otra gran causa subrayada en este campo es la de la lucha contra el bullying o acoso escolar en la que está plenamente implicada su esposa, Brigitte Macron. En tiempos de guerra, Macron se ha presentado como el candidato que tiene capacidad de articular políticas sociales que protejan a los franceses y al mismo tiempo, que el país avance hacia una independencia energética y defensiva con encaje europeo. Una fórmula que de momento sale respaldada en los sondeos pero que muy probablemente se enfrente a un frente que aglutine el voto anti-Macron ya en segunda vuelta.