Internacional

El contraataque de Occidente a Rusia: fase 2

Putin necesita los casi 500.000 millones de exportaciones de la UE más de lo que Europa depende de su gas a medio plazo

Los ahorros de los rusos se han devaluado drásticamente
Los ahorros de los rusos se han devaluado drásticamente FOTO: YURI KOCHETKOV EFE

Occidente reacciona a las divisiones que siembra el presidente ruso Vladimir Putin desde hace 22 años. Ha dividido a la UE en materia energética y a democracias financiando a partidos extremistas. Ataca desde hace cinco semanas a una Ucrania que resiste e incluso pasa al ataque. Putin y sus generales repiten los crímenes de guerra que perpetraron en Chechenia, Georgia y Siria. La amplia coalición occidental que ha forjado EE UU debe aumentar y consensuar más las sanciones. Se deben entregar a Ucrania cazas, bombarderos, tanques y sistemas antiaéreos más avanzados. Occidente libra una guerra económica contra Rusia mientras los ucranianos han conseguido solamente con armamento defensivo derrotar a Putin en la batalla por Ucrania occidental y por Kiev. EEUU ha logrado que junto con la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Japón, Corea del Sur, Australia y Taiwán apliquen sanciones duras contra Rusia. El PIB combinado de dicha coalición occidental es 56 billones de dólares, el triple que el del binomio China-Rusia. Occidente debe valorar las ventajas e inconvenientes de intentar arrinconar el máximo a Putin u ofrecerle desde la fuerza una salida no totalmente humillante en las negociaciones en Estambul. Putin las utiliza para ganar tiempo y reposicionar sus fuerzas terrestres hacia el sur y este. No desiste en su intento de ocupar el tercio oriental de Ucrania, incluyendo un franja de territorio entre Donbás y Crimea. Ucrania ha hecho concesiones sustanciales. Kiev ha ofrecido ser un país neutral y no nuclear cuya seguridad sería garantizada por alguna potencia de la OTAN. Asimismo, se hablaba de aparcar la negociación sobre Crimea durante unos años. La realidad es que hay 4 millones de refugiados ucranianos en Europa y seis millones desplazados en su país. A estos diez millones de refugiados ucranianos (casi un 25% de su población) hay que sumarle miles de muertes de civiles ucranianos. Rusia históricamente recurre a bombardeos indiscriminados con artillería y misiles cuando es incapaz de tomar una ciudad. Han fallecido por lo menos 15.000 soldados rusos y 7 generales. Ciudades como Járkov, Mariúpol, Mykoláiv y Dnipro están casi totalmente reducidas a escombros. Cuántos más refugiados cause Putin más podrá alardear con su máquina de propaganda de haber logrado sus objetivos. Se prevé que el 9 de mayo, aniversario de la victoria sobre Alemania en Europa, Putin celebre sus éxitos en Ucrania.

Fuga de capitales

El rublo se ha depreciado considerablemente respecto al dólar. Más de 400 multinacionales se han retirado completamente de Rusia o suspendido sus inversiones, ventas y suministros. Putin necesita los 477.000 millones de exportaciones de la UE más de lo que Europa necesita su gas natural a medio plazo. China superó por muy poco en 2021 a la UE como primera fuente de importaciones de Rusia. La UE aporta el mayor stock de inversión directa extranjera de Rusia. La salida de multinacionales de Rusia se convertirá en éxodo porque la población y accionistas lo exigen. El Kremlin no podrá evitar una suspensión de pagos a sus acreedores extranjeros. Tiene congeladas sus reservas en dólares y euros y ni su banco central ni entidades financieras o empresas pueden emitir deuda en divisas. El yuan chino constituye el 2% de las reservas mundiales, mientras que la suma de las que se mantienen en dólares y euros asciende a 75%. Los aliados deben armonizar todas las sanciones comerciales, financieras y de inversiones. Hay escasez de bienes en Rusia y los ahorros de los rusos se desvalorizan cada día. Se puede imponer un acuerdo internacional a Putin que le permita mantener Crimea y una garantía de seguridad para Ucrania por parte de la OTAN hasta 2026. En marzo de 2024 se celebran elecciones presidenciales en Rusia y Ucrania. El futuro del Donbás y el sur de Ucrania se dirimirá sobre el campo de batalla. No habrá un alzamiento contra Putin. Pero el descontento quizás será suficiente para obligarle a restablecer ciertas libertades y poner fin a la represión interna. De lo contrario su reelección en 2024 solamente será posible con métodos norcoreanos. La debilidad de la alianza China-Rusia es grande en materia comercial porque China no puede ni querrá reorientar sus 3,3 billones de exportaciones globales. Hay pruebas múltiples de descontento de los mandos militares rusos con Putin. Otro cambio de paradigma es que Rusia no podrá volver amenazar con el uso de su armamento nuclear a menos que sufra un ataque existencial. Una desestabilización de la economía rusa provocará pérdidas a la población de las democracias. Pero es un precio asumible para asegurarse que Putin cambie de actitud o tenga que recurrir a más represión interna. El tercer cambio de paradigma es la debilidad tecnológica china. Taiwán fabrica el 60% de los semiconductores, mientras que China debe importar el 90% de los que se emplean para fabricar vehículos, móviles, electrónica de consumo y desarrollar tecnologías punta. Cuando las democracias actúan juntas, derrotan a las dictaduras de manera incondicional. Moscú y Pekín no dejan más remedio a las democracias que luchar para lograr un triunfo que no es utópico.