Política

Iberoamérica rehabilita al régimen castrista

Un momento de la inauguración de la II Cumbre de la Celac.
Un momento de la inauguración de la II Cumbre de la Celac.

La II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños ha arrancado en La Habana con la asistencia de presidentes y representantes de todo el bloque, que guardaron un minuto de silencio en memoria de Hugo Chávez, impulsor de este organismo.

El presidente Raúl Castro volvió al ruedo internacional por la puerta grande, arropado por 31 jefes de Estado en el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se celebra hasta hoy en la Habana, donde ayer se guardó un minuto de silencio por Hugo Chávez, el mandatario venezolano que impulsó este organismo regional en 2011.

La Celac –que excluye a EE UU y Canadá– pidió el levantamiento del bloqueo a Cuba, una señal a Washington para que revise su política hacia la isla. Durante el discurso, Castro clamó contra el espionaje norteamericano y exigió a Washington que se saque a Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo, acto que tildó de «injusto» pese al apoyo que el régimen brinda a las FARC y a ETA.

El presidente de la isla expresó su apoyo a Argentina en el conflicto diplomático por las islas Malvinas, y llamó a Reino Unido «a que acepte el diálogo y la negociación». A su vez, también respaldó a otra nación «amiga» del régimen cubano, Ecuador. Castro fustigó la disputa que mantiene Rafael Correa con la petrolera Chevron y criticó a los «tribunales sesgados por la codicia».

Por su parte, el venezolano Nicolás Maduro anunció que su país llevará la propuesta de integrar a Puerto Rico a la Celac y abogó para que este pueblo logre iniciar el camino a su independencia. Sin embargo, y según las encuestas, menos de un tercio de los puertorriqueños desea independizarse de EE UU.

Por la tarde, los mandatarios participaron en una segunda sesión pública y por la noche acudieron al Palacio de la Revolución –corazón político de la isla–, donde se hicieron la foto oficial del encuentro y asistieron a una cena de gala. Durante la segunda jornada de la cumbre, los gobernantes suscribirán hoy una declaración de más de 80 puntos con temas que van desde la lucha contra la pobreza hasta el desarme. De todas formas, aunque el espíritu de integración predomina en la Celac, los encuentros bilaterales marcaron la pauta. La reunión con Raúl Castro y la foto con Fidel, a modo de trofeo revolucionario, fueron las más buscadas. Por ejemplo, México y Cuba, aliados por décadas, pero cuya relación en los últimos años se había enfriado, parecían acercarse. Ahora, el hielo se rompe con el regreso del PRI al Gobierno y con la visita de Enrique Peña Nieto a La Habana tras condonar el 70% de la deuda que la isla había contraído con México.

Ante de inaugurar la cumbre, Castro inauguró su mayor obra de infraestructura, el megapuerto de Mariel (a 45 kilómetros al oeste de La Habana), junto a la mandataria brasieña, Dilma Rousseff, cuyo país construye y financia el proyecto al 70%.