La angustia de las familias de los 103 desaparecidos

«Un joven la vio el día anterior, pero eso no me vale», suspira el padre de Rosa

Víctimas del terremoto se enfrentan a la policía durante una manifestación por la gestión de la tragedia
Víctimas del terremoto se enfrentan a la policía durante una manifestación por la gestión de la tragedia

«La evacuación no ha terminado. No está todo hecho. Son 103 los españoles que continúan sin estar localizados en Nepal, es decir 103 familias angustiadas», indica a LA RAZÓN Armando Martín, el padre de Rosa, una joven de Toledo que junto a su novio Arturo estaban en el Himalaya cuando tuvo lugar el devastador terremoto. «Logramos hablar con ella tras el primer seísmo, el sábado. Después la conexión se cortó y no hemos podido volver a hablar con ellos. Rosa estaba cerca de la zona del campamento base, tras la llamada sé que hubo una réplica muy fuerte. Un joven me ha asegurado que la vio el día de antes, pero eso no me sirve», confiesa Armando. El padre de Rosa reconoce que está pasando por muchísima tensión, que no puede soportar más llevar tantos días sin hablar con su ella. La falta de información por parte de las autoridades también le indigna. «Hago todo lo que puedo desde aquí, llego hasta donde puedo. He puesto anuncios en Cruz Roja, en Google, en redes sociales, he buscado su pista y estoy en contacto con gente allí en Nepal... Me gustaría que me contactarán a mí, para darme algún dato». Armando no sabe si estará bien, si le hará falta agua, alimento, aunque es un padre que confía mucho en su hija de 27 años. «Arturo, su novio, es profesor de INEF y ella es campeona de Orientación en Castilla La-Mancha, seguramente lo esté pasando yo peor que ella, no dudo de lo sacrificada que es», admite Armando, a quien la incertidumbre le está pasando factura y por eso pide que le ayuden a recabar información sobre el paradero de esta pareja de toledanos. Isabel y Mixel (de Zaragoza) se encuentra en la misma situación. Sus familiares no saben nada de ellos desde el 20 de abril.

De los cuatro asturianos del grupo de montañeros de Avilés tampoco se conoce su paradero. En el momento del terrible terremoto de 7,8 grados, Sabino Fernández, Jesús Mosteirín, Egidio García, Ángel Hernández y su sherpa se encontraban en el parque natural de Langtang, en Kyanjin Gompa, a unos 80 km de la capital nepalí. Según contó a este periódico la pareja de Sabino, Paloma, precisamente ayer, era un día clave para los asturianos, pues tenían previsto llegar a Katmandú por carretera y desde allí ya volver a España. Manolo Taibo, responsable de Prevención de Riesgos y Seguridad en Montaña de la FEMPA, explica que siguen trabajando en su búsqueda, aunque todavía sin novedades. Los familiares no deben perder la esperanza porque lo cierto es que aún ayer las comunicaciones seguían siendo muy complicadas en Nepal. Incluso hay zonas que han quedado totalmente aisladas y sólo se puede acceder a ellas en helicóptero.

Es lo que les ha ocurrido a un grupo de turistas que se han refugiado en la construcción del nuevo hospital en Langtang. La hermana de Patxi, María Luisa, entiende que la situación en este momento en Nepal es muy caótica y cree que a su hermano y a su amigo Aitor les sacarán de allí en helptero y después en autobús, «pero todavía no hemos hablado con él directamente, es a través de terceros, sabemos que algún sherpa está con ellos y que están tranquilos». Con el alivio de saber que están con vida, María Luisa espera «que las autoridades españoles muevan todos los hilos posibles para que traigan a Patxi y Aitor a casa, pero también a que ayuden en todo lo posible al resto de extranjeros que necesiten ayuda y a Nepal, que ha quedado completamente devastado y donde han muerto miles de personas».