El «Penelopegate» acorrala a Fillon

La esposa del candidato conservador cobró hasta 930.000 euros y sus dos hijos, 84.000 por empleos ficticios, según la Prensa francesa. La Policía anticorrupción acude a la Asamblea Nacional en busca de pruebas del trabajo de asesoría de la mujer del ex primer ministro

Penelope Fillon y su esposoFrançois Fillon
Penelope Fillon y su esposoFrançois Fillon

La esposa del candidato conservador cobró hasta 930.000 euros y sus dos hijos, 84.000 por empleos ficticios, según la Prensa francesa. La Policía anticorrupción acude a la Asamblea Nacional en busca de pruebas del trabajo de asesoría de la mujer del ex primer ministro.

La sólida candidatura de François Fillon a las presidenciales comienza a tambalearse. Aunque Los Republicanos apoyan todos a una a su candidato, acusado por «Le Canard Enchaîné» de pagar a su esposa con el dinero del contribuyente por un empleo ficticio, el cierre de filas no impide que se esté instalando la inquietud en el seno del partido. Las explicaciones mediocres que está dando Fillon públicamente, y las nuevas revelaciones del semanario satírico en su edición de hoy están erosionando la imagen del hombre que prometió «determinación serena, rigor y honestidad».

Según «Le Canard Enchaîné», Penelope Fillon no ganó 500.000 euros, como publicó la semana pasada, por un trabajo como asistente parlamentaria y como colaboradora de la revista «La Revue des Deux Mondes», sino que la cifra asciende a 930.000 euros. Es más, Fillon también contrató a dos de sus hijos cuando fue senador entre 2005 y 2007. Esta información desmiente otras afirmaciones de Fillon. Cuando compareció en televisión el jueves para intentar frenar las primeras críticas, el candidato de Los Republicanos se avanzó revelando que había encargado unos trabajos a sus hijos abogados. El problema está en que, según «Le Canard Enchaîné», sus hijos eran estudiantes y no realizaron un trabajo puntual, sino que fueron remunerados regularmente como asistentes parlamentarios, cobrando 84.000 euros.

Ayer, la Policía acudió a la Asamblea para hacerse con pruebas que avalaran las declaraciones de Fillon, que la víspera fue interrogado por los servicios de la Fiscalía Anticorrupción. Tanto él como su mujer fueron interrogados por separado, y al final no hubo confrontación entre ellos, según su abogado, porque no había contradicción entre lo que uno y otro declararon. Por la noche, Fillon indicó en un comunicado que habían «aportado elementos útiles para la manifestación de la verdad con el fin de establecer el trabajo realizado» por la mujer de Fillon. Hoy será el turno de Marc Joulaud, el sustituto de Fillon en la Asamblea cuando éste formaba parte del Gobierno, de responder a las preguntas de la Policía.

El abogado del candidato conservador dice que no hay elementos tangibles porque el trabajo de Pénélope Fillon era dar consejos a su marido, abrir el correo, representarle en distintos actos o corregir sus discursos. Pero la Policía fue al Parlamento para intentar recuperar todo el material que pudiera avalar su trabajo como asistente. Estuvo principalmente en la zona administrativa, donde les fueron entregadas las nóminas de Penelope Fillon. Según la Prensa, no encontraron nada más porque, a pesar de trabajar como asistente parlamentaria, no disponía ni siquiera de pase para entrar en la Asamblea ni de una dirección de email. Pero el contenido de un trabajo de asistente no está fijado por la Asamblea, sino que corresponde legalmente al diputado fijar qué tipo de labores debe realizar.

A esto se suma la afirmación rotunda de Fillon: «No tenemos nada que ocultar. Nuestra única cuenta bancaria está en el Crédit Agricole de Sablé». El problema es que muchos diputados afirman que al menos está obligado a tener otra más para percibir las indemnizaciones parlamentarias y, según «Le Canard Enchaîné», no sólo tiene más de una, sino que tiene al menos quince.

Un sondeo divulgado por BFMTV ayer indica que Fillon está pagando caro este «affaire». Los argumentos que ha dado el líder de Los Republicanos no convence al 76% de las personas interrogadas, y entre los electores de derecha y centro, sólo la mitad está satisfecho con sus explicaciones, pero son mayoría los que piensan que Fillon tiene las cualidades necesarias para ser un buen presidente. Es lo que afirmaban los jóvenes que el domingo participaron en el mitin de París. «Nosotros sabemos que es inocente, y basta», decía Aramé. Fillon, mientras, sigue con su campaña. Anoche se reunió con un grupo de empresarios ante los que aseguró que todo se trata de «una calumnia» y que no hablará más de este tema hasta que termine la investigación. Sí añadió que nunca había visto que «a menos de tres meses... intenten eliminar un candidato por otros medios que la vía democrática».