Política

La penuria económica se agrava y lo peor está por llegar

La pobreza alcanza al 92% de los hogares venezolanos

Cola para comprar comida en una tienda de Caracas / Efe
Cola para comprar comida en una tienda de Caracas / Efe

La pobreza alcanza al 92% de los hogares venezolanos.

A Neyda Andrade le preocupa lo que escucha insistentemente. «Vamos a extrañar 2018», le repiten una y otra vez quienes visitan el pequeño comercio de adornos y bisutería que regenta en el este de Caracas. «Menos mal que estas cositas nunca dejan de venderse», afirma rodeada de pendientes dorados. «Uno gana menos y todo cuesta más caro. Imagínate si todo empeora».

Extrañar 2018 en Venezuela sería una paradoja. Ha sido el peor año en la historia económica del país, marcado por una galopante hiperinflación que, según la Asamblea Nacional, va más allá del 1.299.724% en la cuenta anualizada desde noviembre de 2017. Y aún no se ha incluido diciembre. Además, la devaluación de la moneda ha sido brutal. A comienzos de diciembre del año anterior, un dólar se tasaba a 100 bolívares fuertes. Doce meses más tarde, el mismo dólar cuesta el equivalente a 77.100.000 bolívares fuertes. Con el cambio de moneda de agosto, el dato se maquilla un poco, pues el billete verde se cambia por 771 bolívares ahora llamados «soberanos».

Pero efectivamente 2019 pinta peor. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta que el próximo año Venezuela tendrá una contracción económica de 10% en su Producto Interior Bruto. Además, el organismo de la ONU ratificó que calcula una caída del 15% de la economía venezolana en 2018. A ello se sumaría «una inflación creciente, un cuantioso aumento de los agregados monetarios y una depreciación significativa de la moneda», señala en informe Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe.

Ricardo Cusanno, vicepresidente de la patronal Fedecámaras, preve un 2019 con más problemas. A su juicio, la única salida sería abrir la economía, con incentivos y generación de confianza para invertir. De lo contrario, se hundirán más los indicadores de escasez de alimentos que en 2018 promedió un 67% en el primer semestre, según un informe del Ministerio de Alimentación que revela que productos como la leche en polvo, la leche líquida, el pollo y el café se han mantenido estables por encima de 80% de desabastecimiento. «Yo vendo menos, no solo porque hay menos que vender, sino porque también la gente compra en cantidades más discretas», detalla Carlos Sucre, un comerciante de pollo de Caracas. «Tengo mi clientela casi fija. Pero ya no puedo ofrecer como antes». Si la situación no mejora, su único plan es emigrar, «así sea a pie».

El economista Ronald Balza, decano de Economía de la Universidad Católica Andrés Bello, avecina para 2019 un incremento de la inflación, de la pobreza (que medida por ingresos ya alcanza el 92% de los hogares), de la escasez y del deterioro del aparato productivo, porque no cree que ocurra un cambio radical de la tendencia gubernamental.