La vuelta del autobús bomba en Tel Aviv

Un policía israelí resulta herido al desactivar un artefacto de cinco kilos. La alerta de un pasajero evita la tragedia en medio del frágil diálogo de paz con los palestinos

Un ciudadano dio la voz de alarma al ver una bolsa negra con cables y una olla exprés
Un ciudadano dio la voz de alarma al ver una bolsa negra con cables y una olla exprés

La noticia sobre la explosión en un autobús de pasajeros cerca de Tel Aviv saltó ayer a primera hora de la tarde en Israel, desatando la alarma por una vuelta de la pesadilla terrorista. Las investigaciones preliminares de la Policía estiman que lo sucedido fue, en efecto, un intento de atentado terrorista, pero que la alerta de uno de los pasajeros evitó la tragedia. Aun así, no se descarta ninguna hipótesis y se manejan otras alternativas.

Más de una docena de ciudadanos viajaba ayer en el autobús número 240 de la compañía Dan en la ciudad de Bat Yam, al sur de Tel Aviv, cuando uno de los pasajeros se percató de la existencia de una bolsa negra escondida junto a la puerta trasera. Al acercarse vio una olla exprés y cables en su interior. No dudó y alertó de inmediato al conductor, quien, al comprobar lo que había en el interior del bolso y confirmar que no pertenecía a nadie, detuvo el autobús y ordenó a todos los pasajeros bajar con calma, pero con rapidez. Mijael Yoger, el conductor, se comunicó con la Policía, cuya unidad de explosivos llegó a la esquina entre las calles Katzenelson y Mivtza Sinai en cuestión de minutos. Entre tres y cinco minutos después de la evacuación del autobús, el artefacto explotó cuando el experto en detonaciones trataba de neutralizar la bomba. La explosión le provocó una conmoción, aunque no lesiones físicas serias. Todas las ventanas del autobús se rompieron y en su interior se produjeron otros daños materiales. Fuentes de Seguridad israelíes indicaron que la carga tenía cinco kilos de explosivos y que si hubiese estallado como estaba programada, podría haber matado a varias personas. Cabe recordar que la carga explosiva colocada por terroristas de Hizbulá en un autobús de turistas israelíes en el aeropuerto de Burgas en Bulgaria en el 2012 tenía tres kilos, y murieron seis personas. El incidente se produce en medio de la frágil apertura del diálogo con los palestinos.