Los radicales de Syriza arrasan con su discurso anti troika

Los izquierdistas, con el 36% de los votos, acarician la mayoría absoluta en el Parlamento griego. La Unión Europea aguarda con preocupación los primeros pasos del nuevo Gobierno griego.

Una victoria histórica. Syriza rompió ayer el bipartidismo griego que ha gobernado el país durante cuarenta años de democracia. Su líder, Alexis Tsipras pasó la tarde en casa con su mujer y sus dos hijos. Estaba más que convencido de su éxito, así que no tenía de qué preocuparse. Todas las encuestas le daban como vencedor y el pronóstico se cumplió. A las siete de la tarde, cuando se conocieron los primeros sondeos a pie de urna, la plaza Omonia, donde se concentraban los simpatizantes de Syriza, estalló de júbilo. Ni si quiera esperaron a conocer los resultados oficiales. La mayoría estaba asegurada, a la espera de si sería absoluta o no. Es decir, si será necesario buscar apoyos en otras formaciones.

La Coalición de Izquierdas Radical se alzó vencedora de los adelantados comicios griegos. Con un 78% de los votos escrutados, se hizo con el 36%, superando así en nueve puntos su marca de 2012 (26,9%), y rozaba la mayoría absoluta. Al cierre de esta edición, según datos oficiales del, contaba con 149 asientos en el Parlamento, a sólo tres escaños de la mayoría absoluta. «Supongo que Gikas Jarduvelis [ministro de Finanzas saliente] se limitará mañana [por hoy] en el Eurogrupo a discusiones de caráctertécnico, pues el programa que había acordado Jardevelis comorepresentante de Samaras ya está muerto», afirmó el responsable económico de Syriza, Yannis Milios.

En sus primeras declaraciones, Tsipras recmarcó que «ésta es una victoria de todos los países de Europa que están siendo estrangulados por la austeridad». «La gente ha dicho ‘no’ a vivir humillada y estar metida en este círculo viciosos de recortes y austeridad».

El segundo puesto, como estaba previsto, fue a parar para Antonis Samaras, primer ministro saliente y líder de Nueva Democracia (ND). Los conservadores consiguieron un 27,98% de los votos (77 escaños), casi dos puntos por debajo de los resultados obtenidos en junio de 2012. «Durante estos dos años de gobierno, hemos cometido errores e injusticias, pero también hemos evitado lo peor», aseguró Samaras a última hora de la noche. «En estos dos años hemos creado una nueva tradición de consensos políticos y puedo decir que tengo la conciencia tranquila porque hemos restablecido el prestigio y el crédito de nuestro país», explicó en una rueda de prensa.

Le siguió el partido neonazi Amanecer Dorado, que hasta última hora estuvo oscilando entre la tercera y la cuarta posición.La formación de Nikolaos Mijaloliakos, que se encuentra en prisión junto al resto de la cúpula del partido, consiguió el 6,32% (17 escaños), lo que supone un resultado muy similar al de los anteriores comicio, pese a la pérdida de medio punto. To Potami, un partido de centro izquierda creado en marzo, les siguió con un 5,9%, un punto menos de lo que se había movido en los sondeos previos, pero aún así sus 16 diputados podrían ser clave a la hora de integrar un Gobierno de coalición, en el caso de que Syriza no consiguiera la deseada mayoría absoluta. Por su parte, el eterno opositor, el Partido Comunista (KKE) subió hasta los 5,46% de los votos (15 representantes parlamentarios), mientras que el PASOK se pegó el gran batacazo, como se preveía. Pasará de tener 33 asientos en el Consejo de los Helenos y ser la tercera fuerza política de Grecia a ocupar el penúltimo puesto con 13 diputados. Su electorado no le ha perdonado que en 2012 formara un Gobierno de coalición con los conservadores y fuera responsables del memorándum firmado con la troika que ha llevado al país a vivir bajo un fuerte régimen de austeridad marcado por la UE. Por este motivo un importante número de sus seguidores ha emigrado a Syriza y una minoría al nuevo partido de Yorgos Papandreu, el Movimento de Socialistas Demócratas, que finalmente no consiguió entrar en el Parlamento, al quedarse en un tímido 2,45% de los votos. Se pone así final al bipartidismo que ha gobernado en Grecia desde la caída de la dictadura de los Coroneles en 1976.

En caso de que finalmente Syriza no alcance los 151 escaños, deberán comenzar las negociaciones con las fuerzas minoritarias para formar un Gobierno de coalición. Para ello, desde hoy dispondrá de tres días para que estas conversaciones den fruto. Si no es así, el segundo y el tercero más votados tendrán otros tres días cada uno para reunir la mayoría necesaria. La tercera fuerza que podría buscar un consenso de gobierno es Amanecer Dorado, así que sería la primera vez en la historia de la democracia griega que un partido neonazi tuviera esta oportunidad.

Si tampoco lo consiguen, los griegos serían llamados de nuevo a las urnas. La fecha estaría enmarcada dentro de los tres meses siguientes, aunque en 2012, ante la apremiante necesidad de alcanzar un acuerdo y sacar a Grecia del agujero en el que estaba inversa, se convocaron al mes siguiente. Aun así, esta opción no le sería muy favorable a Syriza, porque unas nuevas elecciones le harían perder el apoyo de una importante cantidad de votantes que en un principio se decantaron por ellos como la esperanza de la recuperación. Una nueva crisis política les restaría credibilidad.