Maduro redobla la censura para ocultar la extensión de las protestas

Los canales de televisión Vivo Play y VPI, así como varias emisoras de radio, denuncian que el Gobierno bloquea sus emisiones desde el pasado viernes

Los canales de televisión Vivo Play y VPI, así como varias emisoras de radio, denuncian que el Gobierno bloquea sus emisiones desde el pasado viernes

Mientras crece la represión en Venezuela después de seis marchas en diez días, 210 heridos, dos muertos y decenas de heridos, el Gobierno estrecha el embudo de la información. Tras expropiar, retirar licencias y comprar a través de empresarios amigos, canales de radio y televisión, ahora su «guerra» se dirige contra internet. Los canales de televisión web Vivo Play y VPI afirmaron que sus emisiones están bloqueadas en Venezuela desde el viernes pasado por orden del Gobierno. «Técnicamente se puede verificar el bloqueo», sostuvo ayer Carlos Hulett, presidente de Vivo, que agregó que la señal sólo puede sintonizarse a través de aplicaciones móviles y desde otros países. Hulett agregó que, tras el bloqueo, Vivo Play emite su señal en directo «a través de más de 15 páginas web aliadas» para burlar la censura. También la señal de VPI está bloqueada, aunque no ha recibido ninguna notificación de la Conatel (La Comisión Nacional de Telecomunicaciones), dijo la jefa de prensa de dicha televisión, Adriana Salazar. No obstante, explicó que el canal puede ser visto a través de Youtube y de redes sociales como Facebook y Twitter.

Por su parte, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP) informó de que Conatel también prohibió las emisiones de cuatro estaciones de radio en Paraguaná, en el estado de Falcón. Las estaciones Hit 90.7, Estudio 92.1, Radio Punto Fijo Stereo y Jet 95.3 fueron retiradas de la parrilla radial. Además el chavismo ha logrado crear un cerco a la Prensa a través de la restricción para la compra de papel para los periódicos. Al menos 22 diarios han dejado de circular desde 2013.

Asimismo, al menos 25 medios de comunicación han cambiado de dueños en los últimos seis años, según el estudio «Propietario de la censura», que publicó el Instituto de Prensa y Sociedad en 2015. Así ocurrió con Globovisión, la única televisión que emite 24 horas de información en el país. Tras el cambio de propiedad, hubo claras modificaciones en sus líneas editoriales y comenzó el despido o renuncia de decenas de periodistas que denunciaron ser objeto de censura. El diario «El Universal» también fue adquirido por empresarios chavistas. Aunque quizás el caso más emblemático fue el de RCTV, la cadena de televisión más antigua del país y férrea crítica del Gobierno. Dejó de transmitir en 2007 después de que Hugo Chávez pidiera públicamente que no se le renovara la concesión.

El Gobierno de Maduro tiene en la mira a los medios nacionales, pero también a los internacionales. El canal argentino Infobae es víctima de esta persecución. Desde el 10 de octubre de 2014 es imposible acceder de manera fluida a su contenido desde territorio venezolano, y el pasado 15 de febrero el Gobierno de Caracas ordenó la «salida inmediata» de las emisiones de CNN en Español por considerar que sus contenidos «difaman y distorsionan la verdad». Cerca de 60 medios han dejado de operar en el país durante la gestión chavista y se han producido 729 ataques contra periodistas.