Política

Quinta jornada de rastreo en los Alpes en busca de la caja negra del A320

Los forenses han identificado este sábado partes del cuerpo del copiloto alemán Andreas Lubitz entre los restos rescatados en el lugar de la catástrofe. Según publica el diario Bild, la identificación de los restos del copiloto ha sido posible mediante un análsis de ADN.

Identificar los restos del copiloto era primordial para los investigadores porque así podrán saber si había consumido algún tipo de sustancia o medicamento el día del fatídico vuelo.

Hoy, por quinto dia consecutivo, cientos de personas, componentes todos ellos de los servicios de rescate, continúan con los trabajos de recuperación de los restos de las 150 personas fallecidas. Durante todo el día los helicópteros han sobrevolado la zona cargados con todo lo que recogen en la busqueda: entre 400 y 600 muestras biológicas, pero ninguna pieza intacta. Las condiciones climatológicas han sido hoy mas favorables que los días anteriores. El trabajo sobre el terreno es complicado. Desde primera hora, los helicópteros dejan a los equipos a 18 metros de altura y de ahí descienden con arneses hasta llegar a la zona cero. Lo hacen acompañados por equipos de alta montaña, porque estas cumbres tiene entre 60 y 70 grados de pendiente.

Las labores de los servicios de búsqueda están divididas en dos, por un lado buscar indicios que contribuyan a la investigación, con especial atención a la segunda caja negra que pueda completar lo que ha revelado ya la primera, hallada el mismo día del accidente.

Por otro, los helicópteros se centran en trasladar restos de las víctimas hasta Seyne-les-Alpes, donde se ha instalado un puesto de investigación que elabora las primeras labores de identificación, una tarea que llevará, como mínimo, una decena de días.

En la región alpina donde se estrelló el vuelo que unía Barcelona con Düsseldorf se mantiene la solidaridad con las familias de las víctimas, que siguen acudiendo para despedir a sus seres queridos.

Una misa será celebrada hoy en su memoria en la catedral de Digne-les-Bains, capital del departamento.