Política

Crisis política en Italia

Renzi fulmina a Letta

El primer ministro italiano anuncia su dimisión acosado por su propio partido. El secretario general del PD urge a «abrir una nueva fase con un nuevo Gobierno»

El futuro «premier», Matteo Renzi, a su llegada ayer a la sede del Partido Democrático en Roma
El futuro «premier», Matteo Renzi, a su llegada ayer a la sede del Partido Democrático en Romalarazon

El primer ministro italiano, Enrico Letta, presentará este viernes su dimisión al presidente de la República, Giorgio Napolitano, después de que el Partido Democrático (PD) al que pertenece haya dejado en claro este jueves que desea un nuevo gobierno para el país.

Italia vuelve a demostrar que ni sus ciudadanos ni sus socios europeos pueden confiar en sus partidos. Cuando gozaba de una cierta estabilidad financiera y parecía haberse quitado de encima la continua amenaza de Silvio Berlusconi, el país ha vuelto a sufrir una crisis política, esta vez por culpa del gobernante Partido Democrático (PD, centro izquierda), provocando un nuevo cambio de Gobierno. Tras diez meses de liderazgo del Ejecutivo de coalición, el socialdemócrata Enrico Letta se vio ayer obligado a anunciar su dimisión, que presentará hoy al presidente de la República, Giorgio Napolitano. Letta, un hombre capaz que ha hecho un buen trabajo en este tiempo en el poder, se va porque le echa el propio secretario general de su formación, Matteo Renzi, quien le fulminó en la reunión celebrada ayer por la cúpula del PD. Una vez ganadas las elecciones primarias de la izquierda italiana el pasado mes de diciembre, a Renzi se le quedaba corta la alcaldía de Florencia y el liderazgo de esta agrupación política y no ha parado hasta hacerse con la jefatura de Gobierno. Se espera que Napolitano le encargue la formación del nuevo Ejecutivo en los próximos días y que, a principios de la semana que viene, se presente en el Parlamento para someter a su nuevo Gabinete a la necesaria votación de investidura. Renzi usó un tono comedido en su comparecencia tras el encuentro con la cúpula del PD, pero el mensaje a Letta fue contundente: quítate tú para ponerme yo. «La dirección del partido da las gracias al «premier» por el notable trabajo desarrollado en la guía del Gobierno», dijo al principio, para dar luego el golpe de gracia: «Consideramos necesario y urgente abrir una fase nueva, con un nuevo Ejecutivo que se ponga el horizonte natural de la legislatura». Será el secretario general quien guíe este nuevo Gobierno, que quiere «cambiar la dirección, la velocidad y el ritmo» y cuyo objetivo es sobrevivir hasta las elecciones legislativas de 2018 para sacar adelante una serie de reformas que, de ser aprobadas, podrían darle la vuelta a las instituciones italianas. Entre ellas está el fin del bicameralismo perfecto, uno de los grandes lastres en la acción legislativa. Se pretende transformar el Senado en la cámara de representación de las regiones italianas. También se plantea un cambio del sistema fiscal y de las administraciones públicas.

Dada la escasa efectividad que, según Renzi, el Ejecutivo había tenido estos dos últimos meses, el PD tenía dos alternativas. La primera era la de convocar elecciones cuanto antes, en cuanto fuera aprobada la nueva ley electoral. Pese a ser una alternativa «sugestiva y fascinante», aceptó renunciar a ella por su supuesto sentido de Estado: «La otra opción, la de un nuevo Gobierno, es una elección peligrosa, pero puede tener sentido si se tiene el valor de decir a Europa que el objetivo es llegar a 2018 con reformas electorales y constitucionales y el intento de cambiar las reglas partiendo de una burocracia opresiva». En un emotivo giro final, el secretario general del PD se dirigió a la ciudadanía apelando a «salir todos juntos de la ciénaga». Que Letta daba la partida por perdida quedó claro cuando se vio que ni siquiera acudía a la sede del PD en Roma para participar en la reunión en la que acabaría siendo fulminado. A los mandatarios del partido les envió un mensaje diciendo que prefería que se decidiera su futuro «con serenidad» y que él esperaría mientras en Palacio Chigi, la sede del Gobierno, para que así todos pudieran expresar libremente sus opiniones. Visto que había sido desahuciado por su propia formación política, a Letta no le quedó otra alternativa que anunciar que iba a presentar su dimisión a Napolitano. Evitó así una alternativa que barajaron algunos analistas: enrocarse y obligar a su rival a echarle con una moción de censura en el Parlamento. Hubiera sido un giro desesperado, impropio de su trayectoria y condenado además al fracaso, pues Renzi tiene bien aferradas las riendas del PD. Al menos, de momento.

En principio, el nuevo primer ministro heredará los aliados de su antecesor: Nuevo Centro Derecha, la formación de Angelino Alfano, ex «delfín» de Berlusconi, y la lista centrista Elección Cívica. Cuenta además con sumar nuevos apoyos, que podrían llegar del grupo de parlamentarios escindidos del Movimiento 5 Estrellas (M5E), del cómico genovés Beppe Grillo, o incluso de la Liga Norte, aunque algunos en esta última formación pedían ayer elecciones anticipadas.

«Salir de la ciénaga»

«Il Cavaliere», que por primera vez desde tiempos inmemoriales no está en el medio de una crisis política italiana, divisó la pelea interna del PD desde la lejanía. Anoche convocó a la cúpula de su partido, Forza Italia, para analizar lo sucedido. Es posible que no les disguste del todo la próxima llegada de Renzi, con quien pactó personalmente durante las semanas anteriores la reforma de la ley electoral, la «Italicum», inspirada en el sistema español. El proyecto prevé listas electorales cerradas y frenos a los pequeños partidos.

TRES AÑOS DE PARÁLISIS POLÍTICA

12-NOVIEMBRE-2011

Berlusconi, entre escándalos sexuales y con la prima de riesgo en máximos, dimite.

16-NOVIEMBRE-2011

Monti presenta a su Gabinete de doce tecnócratas. Él se reserva la cartera de Economía.

7-DICIEMBRE-2012

El partido de Silvio Berlusconi retira su apoyo a Monti y obliga a adelantar las elecciones.

24 y 25-FEBRERO-2013

El centro izquierda, liderado por Pier Luigi Bersani, gana los comicios con apenas el 30%.

MARZO-2013

Bersani renuncia tras fracasar en su intento de pactar con los partidos de Berlusconi y Grillo.

27-ABRIL-2013

Enrico Letta, del PD, consigue formar un Gobierno de coalición con la derecha de Berlusconi.

2-OCTUBRE-2013

Berlusconi intenta tumbar a Letta, pero el Senado, incluido el partido de «Il Cavaliere», le apoya.

19-ENERO-2014

Berlusconi y el secretario general del PD, Matteo Renzi, pactan una ley electoral.

12-FEBRERO-2014

Letta, consciente de que Renzi trata de relevarle, presenta un plan de Gobierno y le reta a sustituirlo.

13-FEBRERO-2014

Renzi y su partido deciden prescindir de Letta, que presentará hoy su dimisión.