Internacional

¿Descuido o estrategia? Trump enseña un papel con el “pacto oculto” con México

El documento explica que si el plan para frenar la migración fracasa, México será designado “tercer país seguro”, para que los migrantes pidan asilo en suelo mexicano en lugar de en EEUU

El documento explica que si el plan para frenar la migración fracasa, México será designado “tercer país seguro”, para que los migrantes pidan asilo en suelo mexicano en lugar de en EEUU

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Donald Trump no da puntada sin hilo, pero en esta ocasión parece que ha sido un descuido. El presidente de Estados Unidos sacó de su chaqueta un papel doblado en el que decía tener el acuerdo secreto firmado con México para reducir el flujo de migrantes centroamericanos que llegan a su país.

México ha negado que exista una pacto secreto. También parte de la prensa de EE UU, pero Trump quiso acallar a los que le critican: ”Aquí está el acuerdo, pero no lo pueden ver todavía”. Después de zarandear la hoja hacia una lado y al otro, el presidente se lo guardó nuevamente en el bolsillo.

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El acuerdo cerrado por ambos países el pasado fin de semana supone que México va a militarizar su frontera para evitar que lleguen más refugiados. Para ello va a desplegar estos días hasta 6.000 soldados. De esta manera, México esquiva la amenaza de aranceles a sus productos de hasta un 25% lanzada por la Casa Blanca.

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Sin embargo, hay una parte de las negociaciones que quedaron sin desvelar, según sostiene el magnate. Ayer, Trump, en un aparente descuido, enseñó una hoja cuyo contenido fue captado por un fotógrafo del diario “The Washington Post”, que después logró descifrar el contenido. “Este es el acuerdo que todo el mundo dice que no tengo. Voy a dejar que México haga el anuncio (sobre su contenido) en el momento adecuado”, aseguró el inquilino de la Casa Blanca tras sacar de su traje una hoja de papel doblada, que no era otra cosa que el supuesto pacto secreto.

Lo que se dice esa hora es que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador está dispuesto a cambiar leyes de su país para que México pueda ser designado como “tercer país seguro”.

Si México se “convierte” en un “tercer país seguro” (para lo cual hace falta la aprobación en el Senado) los migrantes procedentes de Centroamérica podrán presentar las solicitudes de asilo en suelo mexicano en lugar de hacerlo en Estados Unidos. Hasta ahora, el proceso se lleva a cabo en Estados Unidos ya que no puede devolver a los migrantes al vecino del sur al ser considerado un país inseguro.

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La dichosa hoja también revela que México acordó medidas más duras para contener la migración de países como Honduras, El Salvador o Nicaragua si el esfuerzo inicial no da los resultados deseados. Estos serán evaluados por Washington. Así, si Estados Unidos determina que siguen llegando migrantes, “el Gobierno de México dará todos los pasos necesarios de acuerdo a sus leyes para que el acuerdo entre en vigor”.

El folio doblado que mostró Trump tenía también referencias a un plan regional de asilo, que involucraría no solo a México sino también a varios países latinoamericanos para procesar las solicitudes de los migrantes. Un proyecto de López Obrador en el que trata, desde hace semanas, implicar a Trump.

El ministro de Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard, negó que exista una parte oculta del acuerdo, pero reconoció que si en un plazo de 45 días no se alcanzan los objetivos, el gobierno tendrá que sentarse a negociar con Estados Unidos para evitar una guerra comercial con la imposición de aranceles.

Desde México también se desveló que Estados Unidos había exigido en las negociaciones una tasa de “cero migrantes”, algo que resulta “imposible”, según sostienen las autoridades mexicanas. La periodista mexicana Daniela Pastrana, especializada en migración, aseguró a LA RAZÓN que si el plan de México no funciona, “el Gobierno tendría que volver a negociar con Estados Unidos con condiciones todavía más adversas”, y remarcó que el canciller Ebrard “ha sido muy cuidadoso en dar como un hecho que México se convertirá en tercer país seguro”.

El acuerdo suscrito, además del despliegue de 6.000 soldados, incluye el envío desde Estados Unidos al vecino del sur de 8.000 migrantes bajo el programa “Quédate en México”, mediante el cual los solicitantes de asilo tendrán que permanecer en México hasta que su situación quede resuelta.

Entre tanto, México anunció que ha creado una mesa permanente con Honduras, El Salvador y Guatemala para abordar temas consulares, de protección de los migrantes y de gestión fronteriza, según ha explicado hoy López Obrador en su discurso matutino.

México también ha peleado para que no solo se aborde el asunto desde una perspectiva militar. Ebrard ha explicado que hay "un programa de cooperación muy amplio"y que la próxima semana se reunirá con varias agencias de las Naciones Unidas para abordar el fenómeno migratoria, entre estos el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), informa Efe.

El ministro de Exteriores mexicano atribuyó a factores políticos, de inseguridad y problemas económicos la llegada creciente de migrantes. En concreto se refirió a la caída del precio del café como factor que explicaría el "exponencial"incremento de desplazados en los últimos meses, desechando así que la política inicial del gobierno de López Obrador de ofrecer tarjetas de visitante por razones humanitarias hubiera incentivado el éxodo.

A continuación, la traducción de las partes del documento mostrado por Trump que han podido ser captadas:

“[ILEGIBLE] tal acuerdo haría [ILEGIBLE] las obligaciones legales domésticas e internacionales de la parte, un compromiso bajo el cual cada parte aceptaría el regreso y procesaría las reclamaciones del estatus de refugiado, de nacionales de terceras partes que hayan cruzado el territorio de esa parte [ILEGIBLE] otra parte. Las partes tienen intención además [ILEGIBLE] un acuerdo [ILEGIBLE] compartir la carga en relación con el procesamiento de refugia[dos] [ILEGIBLE]”.

“México también se compromete a [ILEGIBLE] de manera inmediata las leyes domésticas y las regulaciones para identificar cualquier cambio que [ILEGIBLE] para hacer cumplir e implementar dicho acuerdo. Si Estados Unidos determina a su discreción y tras consultar con México después de 45 días desde la fecha de emisión de la declaración conjunta que las medidas aplicadas por el gobierno de México conforme a la declaración conjunta no han logrado resultados satisfactorios en la atención del flujo de migrantes en la frontera sur de Estados Unidos, el gobierno de México tomará los pasos necesarios bajo su ley doméstica para hacer que el acuerdo se cumpla con la perspectiva de asegurar que el acuerdo entre en vigor en 45 días”.