Política

Trump fuerza el cierre del Gobierno

Su exigencia de fondos para la construcción del muro con México bloquea la aprobación de los presupuestos de 2019 y divide a ambas Cámaras. El presidente advierte de que la suspensión de la Administración será «muy larga».

Vista exterior del Congreso de Estados Unidos, en Washington, donde ayer los dos partidos trataron de buscar un acuerdo para aprobar el presupuesto y levantar el cierre temporal del Gobierno
Vista exterior del Congreso de Estados Unidos, en Washington, donde ayer los dos partidos trataron de buscar un acuerdo para aprobar el presupuesto y levantar el cierre temporal del Gobierno

Su exigencia de fondos para la construcción del muro con México bloquea la aprobación de los presupuestos de 2019 y divide a ambas Cámaras. El presidente advierte de que la suspensión de la Administración será «muy larga».

Ni los históricos resultados económicos ni la renovación del acuerdo comercial con sus vecinos México y Canadá, ni tampoco otras medidas exitosas alcanzadas por el presidente Donald Trump en los últimos meses han conseguido evitarle un fin de año tormentoso marcado por el de-sencuentro entre la Casa Blanca y el Congreso, y cuyas consecuencias han producido el cierre parcial del Gobierno federal en Estados Unidos.

A falta de unas horas para que se terminara el plazo para aprobar los presupuestos de 2019, ambas Cámaras del Congreso no lograban llegar a un acuerdo sobre su aprobación. La Cámara de Representantes había aprobado a última hora, a petición de Trump, un proyecto de ley con más de 5.000 millones de dólares de gasto para la construcción del muro con México en la frontera, pero la votación del Senado no conseguía los apoyos necesarios para sacarla adelante. Los demócratas, de quienes los republicanos requerían al menos nueve escaños en la Cámara Alta, mostraron su desacuerdo con esta medida, asegurando que no iban a permitir que otra «rabieta» a la que Trump les tiene acostumbrados consiguiera desbloquear la aprobación.

El presidente impuso sus propios intereses y amenazó repetidamente con el cierre del Gobierno de no conseguir los votos necesarios a favor del proyecto. Trump tenía la última palabra y, una vez más, trató de sacar ventaja. Solo de su puño y letra podía llegar la decisión de evitar el cierre de la Administración, con su firma para garantizar la continuidad de las funciones del Gobierno hasta al menos el 8 de febrero y evitar el «shutdown». Un cierre parcial que, según auguraba el presidente, podrá ser «muy largo» si los demócratas no cedían a sus condiciones y que se prolongará al menos hasta el jueves después de que las dos cámaras del Congreso levantaran ayer sus respectivas sesiones sin acuerdo.

Y es que evitar un cierre de Gobierno como éste sólo hubiera sido posible si ambas Cámaras del Congreso se hubieran puesto de acuerdo a la hora de aprobar los presupuestos de 2019. Los republicanos fracasaron en su intento de contentar al presidente destinando una quinta parte de esos fondos a la construcción del muro con México. Trump, por su parte, lo llama «seguridad fronteriza» y asegura que es la única manera posible de frenar la entrada de inmigración ilegal al país. Pero los demócratas, que hasta el próximo 3 de enero no contarán con la mayoría en la Cámara Baja, tampoco han querido ceder sus votos mientras se mantenga esta medida.

Con esta paralización del 25% de la Administración –el 75% restante ya ha sido financiado por los legisladores hasta septiembre del próximo año–, son tres los cierres que se han producido en total este año. Un hecho que no sucedía desde hace al menos cuatro décadas en Estados Unidos. Una cuarta parte de las agencias federales se verán afectadas con esta medida, donde se incluyen los departamentos de Seguridad Nacional, Estado, Justicia, Transporte, Agricultura y Vivienda. También se produce con este cierre parcial el despido temporal de 400.000 empleados públicos, que incluye personal de la NASA o el Servicio Nacional de Parques, así como la suspensión de sueldo para otros más de 420.000 trabajadores del Gobierno que se verían obligados a seguir en sus puestos de empleo sin salario.

No obstante, el Congreso ha retomado las negociaciones este mismo fin de semana, en un intento por desbloquear la aprobación de los presupuestos y evitar que el cierre del Gobierno se prolongue mucho tiempo. Aunque Trump ha amenazado: «Ahora depende de los demócratas [... ] estamos totalmente preparados para un cierre muy largo».

Esta medida de presión de Trump quiere obligar a los demócratas a aprobar una partida presupuestaria que incluya la construcción del muro con México. El presidente incluso ha dicho que sería el propio país vecino el que pagaría esta obra: «México ya está pagando indirectamente por el muro a través del nuevo USMCS, el sustituto de NAFTA» (acuerdo comercial con México), publicó esta semana en Twitter. Aunque su portavoz en la Casa Blanca, Sarah Sanders, le contradijo asegurando que el dinero para su financiación provendría del Departamento del Tesoro.

Los proyectos de ley requieren 60 votos en el Senado para ser superados y los republicanos cuentan con una mayoría de 51, frente a los 49 demócratas en la Cámara Alta. Entre las opciones con las que cuentan ahora los republicanos está la de aplicar la conocida como «opción nuclear», una regla que permitiría la aprobación de los presupuestos con una mayoría simple de 51 votos. Aunque varios senadores republicanos expresaron ayer su firme oposición a utilizar esta medida excepcional.