Las fuerzas iraquíes arrebatan Faluya al Estado Islámico

Este éxito permite al Ejército centrarse en la liberación de Mosul

Éxito militar. Las fuerzas iraquíes celebran ayer la expulsión de los yihadistas de la ciudad de Faluya
Éxito militar. Las fuerzas iraquíes celebran ayer la expulsión de los yihadistas de la ciudad de Faluya

La bandera iraquí vuelve a ondear en Faluya. Bagdad le ha asestado un golpe mortal al Estado Islámico (EI) tras haber completado ayer la liberación de esta estratégica localidad de la provincia de Al Anbar.

La bandera iraquí vuelve a ondear en Faluya. Bagdad le ha asestado un golpe mortal al Estado Islámico (EI) tras haber completado ayer la liberación de esta estratégica localidad de la provincia de Al Anbar. Tras un mes de ofensiva liderada por las fuerzas de élite iraquíes y las milicias chiíes de Movilización Popular, el EI ha perdido su segundo bastión en Irak, que controlaba desde enero de 2014. «La operación militar ha terminado en Faluya con la liberación del barrio de Al Golán, en el norte de la ciudad», anunció el general Abdelwahab al Saidi.

Las tropas lograron liberar el 17 de junio el edificio de la administración local, pero quedaban por eliminar focos de yihadistas en las zonas septentrionales. Una fuente castrense explicó que las fuerzas iraquíes se desplegaron en la zona del mercado donde comenzaron a desactivar artefactos explosivos y subrayó que los artificieros deben llevar a cabo una gran labor para inspeccionar las viviendas antes de que sus habitantes puedan regresar. Unos 1.800 miembros del EI han muerto y unos 1.500 han sido capturados en la ofensiva de Faluya, informó el jefe de la Comisión de Seguridad y Defensa del Parlamento iraquí, Hakem al Zameli.

El primer ministro, Haider al Abadi, se desplazó a la ciudad para felicitar a las tropas e izó la bandera en presencia de decenas de soldados. «Hago un llamamiento a los iraquíes para que, dondequiera que estén, salgan y celebren» la victoria, declaró frente al hospital de la ciudad, llevando una bandera iraquí al cuello.

«Pronto izaremos la bandera iraquí en Mosul», aseguró en alusión al último bastión yihadista en Irak. Tras la liberación de Faluya, las fuerzas iraquíes podrán centrar sus esfuerzos bélicos en Mosul, aunque las autoridades necesitarán reconstruir la urbe liberada y restablecer los servicios básicos, así como la seguridad para que los residentes puedan regresar. «Será necesaria una amplia campaña para reconstruir las zonas liberadas», de las que han sido expulsado el EI en los últimos meses, insistió Al Abadi.

En mayo, el «premier» anunció el inicio de una operación para liberar Faluya, en la que permanecían atrapados entre 80.000 y 90.000 civiles, según Lise Grande, la coordinadora humanitaria de la ONU para Irak. Las operaciones contra el feudo yihadista, a sólo 50 kilómetros de Bagdad, han empujado a decenas de miles de personas a huir a lugares seguros.

Según el Consejo Noruego para los Refugiados, unas 62.000 personas se han instalado en los campamentos de desplazados, en su mayoría ancianos, mujeres y niños. Se desconoce el número exacto de quienes quedaron atrapados o de quienes fueron utilizados como escudos humanos por los yihadistas. El NRC destacó que «es aún muy pronto para hablar de la vuelta de decenas de miles de civiles» a Faluya. «No sabemos que áreas son seguras y cuáles no lo son. Es necesario llevar a cabo un desminado exhaustivo de las áreas civiles y valorar la seguridad antes de ofrecer a los civiles la posibilidad de regresar», aseguró el director de la ONG en Irak, Nasr Muflahi.