Una heroína al timón del Sea Watch 3

El barco fracasa en su intento de entrar en el puerto de Lampedusa al ser bloqueado por la guardia marina italiana

Carola Rackete, capitana del barco Sea Watch 3
Carola Rackete, capitana del barco Sea Watch 3

El barco fracasa en su intento de entrar en el puerto de Lampedusa al ser bloqueado por la guardia marina italiana

El barco de la ONG alemana Sea Watch 3, con 42 inmigrantes a bordo, continúa frente a las costas de la isla italiana de Lampedusa después de 14 días a la deriva en aguas internacionales.

La capitana del barco humanitario, la alemana Carola Rackete (31 años), se ha convertido en la heroína de este nuevo drama migratorio. A pesar del bloqueo de los barcos enviados por Salvini, volvió a intentar este jueves entrar en el puerto de la isla, manteniendo el pulso a la política anti-migratoria del ministro de Interior.

De origen alemán, de buena familia y con cinco idiomas en su currículum, Rackete, conocida por los ultraderechistas como “Nieta del Corsario Negro”, contó a “La República” que no reniega de su “posición privilegiada”. “Mi vida ha sido fácil, he podido frecuentar tres universidades, me gradué con 23 años. Soy blanca, alemana, nacida en un país rico y con el pasaporte correcto. Cuando me di cuenta, sentí la obligación moral de ayudar a quien no tenía las mismas oportunidades que yo”.

En un vídeo difundido por la ONG, la joven explicó que habían pasado más de 24 horas desde que se declaró el estado de necesidad, lo que les obligó a entrar en el puerto ayer a las 14:16 GMT. A una milla de la entrada, la Guardia de Finanza (la policía financiera y de fronteras italiana) obligó a la capitana a apagar los motores. En unas grabaciones difundidas por la propia Racketer, se puede escuchar a la Guardia pidiendo “paciencia” y prometiendo que la situación de “desbloqueará pronto”.

Sin embargo, una vez allí no recibieron ningún tipo de asistencia y aún siguen esperando alguna respuesta por parte del Gobierno italiano. “La situación es desesperante”, declaraba Rackete en el vídeo. “Estamos en una situación de dificultad, sabemos lo que arriesgamos. Pero tengo que salvarlos”, concluía.

El vicepresidente del Gobierno italiano, Matteo Salvini, ha reaccionado con dureza declarando que pondrá en marcha “toda la fuerza pública” ya que “el derecho a la defensa de nuestras fronteras es sagrado”.

"La inmigración no puede estar gestionada por barcos que están fuera de la ley, por eso estamos preparados a bloquear cualquier tipo de ilegalidad. Quien se equivoca, paga", dice Salvini, quien añade: "Usaremos todos los medios democráticamente permitidos. Italia no puede ser cómplice de los traficantes de seres humanos", dijo el vicepresidente a través de su cuenta de Facebook.

Por su parte, una embarcación con miembros de algunos diputados italianos como Graziano Delrio y Matteo Orfini, del Partido Demócrata (PD); Nicola Frattoiani, de Izquierda Italiana (SI), subieron a bordo del barco para mostrarles su apoyo y han asegurado que “no descenderán hasta que los migrantes sean desembarcados”.

Las palabras de Salvini intentan desquebrajar la imagen de “heroína” que la opinión pública italiana atribuye a Rackete al ser la primera mujer que lo ha desafiado, generando a su paso una oleada de solidaridad entre los italianos.

A la espera de las acciones gubernamentales, la ONG se expone a multas de hasta 50.000 euros, pero también a la incautación del barco, según el nuevo decreto. Además, la capitana también podría ser acusada de favorecer la inmigración ilegal y no haberse detenido y entrar sin permiso en aguas territoriales lo que conlleva penas de hasta 16 años de cárcel.