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Dieta sana: cuándo comer carne, qué carne comer y cómo prepararla

Por la noche no tomes carne y por el día que sea esta (palabra de nutricionista).

Reducir el consumo de carne y pescado, sin desplazar completamente de nuestra dieta estos productos es la nueva tendencia alimentaria que, según los especialistas, se prevé que crezca en Europa en 2020. Esta pone el acento en un modo de alimentación que reduce el consumo de carne y pescado y, además, lo orienta a favor de producciones que sean sostenibles y ecológicas. Influencers como Meryl Turiel son partidarias de esta forma de vida y cada vez son más los nutricionistas que recomiendan llevar una dieta más ecológica y sostenible, preocupados por los efectivos nocivos de la ganadería sobre el medio ambiente y el cambio climático así como por los efectos residuales del mercurio en los océanos. La alimentación ecológica es también una alternativa para aquellos que, sin querer renunciar a alimentarse de carne y pescado, temen su consumo excesivo.

La nutricionista Vanessa Bordas de Obbio, espacio de alimentación saludable y que ofrece únicamente productos con sello ecológico, explica que va in crescendo el número de personas que “buscan reducir, pero no eliminar, el consumo de carne y pescado (en su dieta)” y apostar por “productos que sean más ecológicos y sostenibles con el medio ambiente”. Sin embargo, a la hora de querer hacer este cambio de hábitos nos ocurren dos cosas:

  • No sabemos cómo llevar una dieta equilibrada sin comer mucha carne para no tener un déficit de vitaminas y minerales y, como consecuencia, sentirnos permanentemente cansados o fatigados.
  • No sabemos por qué productos decantarnos ni de qué etiquetado fiarnos.

Por suerte, Bordas ha resuelto para esta cabecera todas estas dudas y te contamos lo que nos ha comentado.

Cómo llevar una dieta equilibrada y consumir menos carne

Bordas resalta la importancia de seguir las proporciones adecuadas en los platos: 50% del contenido deben ser verduras u hortalizas, para la función reguladora, el 30% cereales o tubérculos y el 20% alimentos proteicos para la función energética. Bordas nos cuenta que, en el caso de los últimos, hay una gran variedad de alimentos de origen vegetal que proporcionan grandes cantidades de proteína. Son por ejemplo el seitán, que admite las mismas elaboraciones que la carne; el tempéh, que es muy empleado para regular y mantener la flora intestinal; y el famoso tofu, que, bien tratado, absorbe fácilmente cualquier sabor que se añada al plato. Si preferimos decantarnos por la carne en lugar de apostar por alguna de estas tres opciones (u otras que existen en el mercado) para aportar al organismo la proteína que necesita, es interesante tener en cuenta las siguientes observaciones de la especialista.

  • Ni muy cruda y muy hecha, al punto: porque la carne poco hecha es menos digestiva y la carne muy hecha tiene menos nutrientes.
  • No es inteligente comer carne más de dos veces por semana.
  • La carne mejor de día que por la noche: porque la carne nos da energía, nos pone en un estado natural de alerta y si no quemamos esa energía sentiremos ansiedad.
  • Por la noche mejor pescado y, a poder ser, blanco. Los pescados de color, como el salmón, nos dan también demasiada energía.
  • La carne con verduras siempre es más digestiva.

Cómo elegir la mejor carne ecológica y cómo sé si fiarme

“La carne ecológica se caracteriza por cómo están criados los animales, en pastos libres, alimentados de manera natural ellas mismas comen del pasto y sostenibilidad, de ello se ve después el sabor, textura y firmeza de la carne”, comienza explicando Bordas. Nos explica que la carne ecológica es sabrosa y tierna, mucho más rica en vitaminas, betacarotenos y ácidos grasos Omega 3 y garantiza ser libre de antibióticos y de hormonas por medio de los términos "eco", "bio" y “orgánico” así como de la acreditación concreta de cada comunidad autónoma. Pero ¿cuál es la diferencia entre esas tres catalogaciones?

  • Orgánico: los alimentos orgánicos cuentan con la garantía de que no han recibido ningún tipo de alteración química por parte de sus fabricantes. Solo se han empleado elementos totalmente naturales durante su desarrollo, por lo que el uso de fertilizantes, pesticidas, medicamentos o cualquier tipo de sustancia química está totalmente prohibido en este tipo de productos, tanto vegetal como animal.
  • Biológico: la etiqueta de producto biológico o es la que asegura que el alimento es orgánico y biológico. Indica que no ha sido modificad genéticamente, ni alterados químicamente en ninguna fase de su producción y que no han recibido ningún tratamiento químico (hormonas, pesticidas, ni medicamentos). Un alimento orgánico no tiene por qué ser biológico, porque pese a no contener sustancias químicas en su desarrollo, puede ser fruto de alimentos que sí han sido manipulados genéticamente (transgénicos).
  • Ecológico: implica un entorno verde y una producción sostenible a la vez que significa que no se han utilizado productos de síntesis química ni organismos modificados genéticamente (OGM) y se han respetado siempre los ciclos naturales de las diferentes partes que constituyen el ecosistema. Es el término más completo de los tres.

Ahora que sabes que el sello eco es el más completo de todos, te alegrará saber que la nutricionista, a pesar de estas cosas, no hace una tremenda distinción. Para ella lo importante es reducir el consumo de carne en la medida de lo posible para cuidar nuestra salud y la de nuestro planeta. Eso sí, para poder fiarnos de una carne eco, bio u orgánica tenemos que mirar siempre los sellos del etiquetado. Buscaremos los sellos de la Unión Europea así como el de la comunidad autónoma de la que el producto provenga en caso de no ser importado. Aspecto que también tenemos que cuidar, por cierto, pues al apostar por productos kilómetro cero también reducimos la huella medioambiental.

De cualquier modo recuerda que siempre es recomendable acudir a un nutricionista o dietista cuando se trate de realizar un cambio alimentario, garantizando una adaptación paulatina que asegure un hábito saludable.