Antioxidantes

Adivina, adivinanza: ¿quién tiene la culpa de que tu piel envejezca más rápido de lo normal? Tú y tú y tú, y solamente túuu... que canta Pablo Alborán.

Adivina, adivinanza: ¿quién tiene la culpa de que tu piel envejezca más rápido de lo normal? Tú.

Tú y tú y tú, y solamente túuu... que canta Pablo Alborán. Porque fumas, porque no duermes suficiente, porque vives pegada al móvil y, ¡atenta!, también porque no sabes aplicarte el filtro solar. Al menos, eso opinan los mejores dermatólogos. Todos estos autocastigos que te impones son vehículos de radicales libres, los culpables del estrés oxidativo, archienemigo del cutis perfecto. Estas moléculas inestables vienen a volver loca a nuestra piel, desordenando sus funciones y provocando arrugas, manchas, deshidratación, flacidez...

Radiografía ‘antiox’

Pero he aquí que, como en toda historia con final feliz, está la damisela en apuros (tu piel) pero también el príncipe encantador, superhéroe para las más frikis, que viene a salvarla de un trágico desenlace. «La oxidación es causante de cuatro de cada cinco arrugas», confirma a GRAZIA el profesor Vercauteren, creador de las fórmulas patentadas de Caudalie. Para impedir que eso ocurra están los antioxidantes, verdaderos escudos contra los daños que causa ese estrés oxidativo. Los de última generación son capaces de bloquear el 99 por ciento de su acción, incluso alguno el cien por cien.

¿Cuándo son eficaces?

«Que una crema diga que contiene vitamina C o polifenoles de té verde, por poner un ejemplo, no garantiza que tenga capacidad de elevar el umbral antioxidante de nuestra piel. Expuestos a la radiación utravioleta, los antioxidantes sufren un detrimento de sus capacidades, llegando incluso a volverse inservibles», asegura Vercauteren.

Y es que, al igual que ocurre con otros activos presentes en cremas y sueros, los antioxidantes tienen que darse en las condiciones de concentración óptimas, en formulaciones estables, con el ph adecuado... Y, para ser realmente efectivos, han de combinarse entre sí. Por ejemplo, mezclando polifenoles de uva con vitamina C, o ácido ferúlico con vitaminas E y C.

Tratamientos nocturnos

¿Tiene sentido? Sí, porque, a menos que la fórmula esté bien estabilizada, la acción de estas moléculas solo puede darse fuera de la influencia de las agresiones, sobre todo por luz ultravioleta.

En este terreno, Skinceuticals destaca con un tratamiento nocturno con una concentración máxima de resveratrol puro, del que se garantiza una penetración correcta en la piel, asociado a un flavonoide y a vitamina E. Su objetivo es recuperar las defensas antioxidantes que se agotan, preparándose para estar ‘fuerte’ al día siguiente.

¡No te oxides!

1. Sérum Defensa Antiarrugas Polyphenol C15

2. Concentrado de noche Resveratrol B E de Skinceuticals

3. Aceite facial nutritivo StemCell Super-Food Facial Oil, de Rodial,

4. Suero alisante y reafirmante Prevage Anti-Aging Intensive Repair Daily Serum, de Elizabeth Arden,

5. Crema Ojos y Labios Antiarrugas, de Caudalie