El Celler de Can Roca recupera el trono de la cocina internacional

Los hermanos Roca celebran el premio
Los hermanos Roca celebran el premio

El restaurante gerundense se hace por segunda vez con el podio culinario mundial de la lista 50 Best de la revista «Restaurant»en Londres.

«Estamos muy felices. Ha sido una sorpresa ser de nuevo el número uno. No lo esperábamos. Volvemos a vivir un sueño maravilloso, aun sabiendo la responsabilidad que este reconocimiento significa». Con estas palabras, un entusiasmado Joan Roca abrió una breve rueda de prensa, que los hermanos ofrecieron después de que El Celler de Can Roca fuera elegido el mejor restaurante del mundo de la lista 50 Best de la revista «Restaurant». «Revalidar el puesto va a hacernos crecer más a todo el equipo», añadió Josep, quien señaló que los establecimientos españoles están muy bien situados en el ranking. Demuestra que hay muchísimo talento. Nuestra gastronomía vive un gran momento. Tanto es así que «en esta edición podía pasar de todo. Numerosos restaurantes podían haber ocupado el número uno», aseguró un Joan feliz. Los tres confirmaron que acababan de ver un vídeo de cómo estaban celebrando el notición en su casa gerundense. Unas imágenes en las que se veía al equipo bañando en cava a la matriarca. «El quipo salta de alegría, aunque nuestra madre nos va a regañar, porque hoy van a tener el restaurante lleno de Prensa, mientras nosotros volamos a España», continuó Josep entre risas, al tiempo que reconoció que «estamos muy contentos, porque nuestros padres se sienten muy orgullosos. Nos llevamos bien y hacemos lo que nos gusta. Hemos aprendido a ser generosos, a compartir y a tener una complicidad».

Que la bodega extremeña Pago de los Balancines fuera la encargada de servir sus vinos a los asistentes nos dio suerte. Liderado por tres ases de la cocina de vanguardia: en la salada (Joan Roca), en la dulce (Jordi) y en la líquida (Josep), el gerundense El Celler de Can Roca ha arrebatado así el primer puesto a Noma, del noruego René Redzepi, título que ostentó en 2013. Albert Adrià, por su parte, es reconocido como el mejor pastelero del mundo, galardón que en la edición pasada recayó sobre Jordi Roca. La triste noticia es que la cocina española se queda sin uno de nuestros grandes templos entre los diez primeros, ya que Arzak, que llevaba seis años en el número ocho, anoche sufrió un inexplicable bajón al 17. Mugaritz, por su parte, se mantiene en el sexto puesto, y Quique Dacosta pasa del 41 al 39 con su restaurante homónimo de Dénia. El triunfo de los cocineros españoles es claro. El mago del fuego, Víctor Arguinzoniz , del Asador Etxebarri, ha logrado el Premio al Mayor Ascenso, al abandonar el 34 y posicionarse en el número 13, mientras que Azurmendi, de Eneko Atxa, que el año pasado fue reconocido como el mejor establecimiento sostenible del planeta, se coloca en el 19, subiendo así siete escalones más.

Massimo Bottura es el segundo de los top con su Osteria Francescana, de Módena, al tiempo que Noma, con René Redzepi al frente, ha de conformarse con el tercero. Una de las sorpresas de la noche fue el aterrizaje del peruano Central, de Virgilio Martínez, al cuarto (el año pasado ocupaba el 15). Aunque el brasileño DOM, de Alex Atala, bajara al noveno, se muestra así la grandiosa revolución culinaria que se vive en Iberoamérica. Le sigue el neoyorquino Eleven Madison, en el cinco, Mugaritz, en el sexto, y Dinner by Heston Blumenthal en el séptimo, el japonés Narisawa en el octavo, el brasileño DOM, de Alex Atala, en el noveno, y el tailandés Gaggan, de Bangkok, en el décimo.

Antes del comienzo de la ceremonia, que tuvo lugar en el auditorio londinense Guildhall, Juan Mari Arzak había comentado que «no hay ninguna duda de que la cocina española está en punta de lanza. En la lista hay cocineros que deberían estar y no están. Los jóvenes lo están haciendo de cine. Mejor que nosotros», apuntó el cocinero, quien acaba de recibir la medalla presidencial que otorga el Miami Dade College. «En el 76 hubo una gran revolución y nos hemos mantenido en los más alto. Ahora, mi hija y yo estamos intentando crear otra. El cómo, no lo sabemos. La cocina de Arzak sigue siendo creativa, evolutiva, pero siempre con los pies en la hierba», continuó.

Así, otra de las novedades de esta edición es que días antes de esta sabrosa celebración, la publicación dio a conocer la segunda parte de la tan polémica como mediática lista. En ella se saborean otras dos excelentes noticias para la culinaria española. La entrada del restaurante Nerua, del Museo Guggenheim de Bilbao, liderado por Josean Martínez Alija, que se sitúa directamente en el puesto número 68 es una de ellas. La otra, la subida de DiverXo del 94 ak 59. Sin embargo, no es algo que al chef David Muñoz le afecte, ya que ha escrito en su Twitter: «El verdadero postureo de la alta cocina es el The Worlds50Best y lo sabéis todos». «The New York Times» también la critica por ser, dice, «poco transparente». La desaparición de esta lista del 51 al 100 de 41º y Tickets, de los hermanos Adrià, tiene su explicación: el cierre del primero para transformarse en Enigma, mientras que elBulli de barrio, que ocupaba el 57, ha escalado al 42. Martín Berasategui, quien tampoco es defensor de este listado, baja 26 puestos, por lo que se hace con el 61. Alija no se perdió anoche la cita londinense, donde apuntó emocionado que «partir de ahora podemos poner en valor nuestra cocina, porque tenemos un foco que nos alumbra y, sobre todo, destacar un territorio muy interesante: Bilbao y los alrededores del País Vasco», explicó.

Asimismo, la francesa Hélène Darroze, alma de dos restaurantes que llevan su nombre, uno en París, que brilla con una estrella Michelin, y el otro en el londinense Hotel Connaught, ha sido reconocida como mejor cocinera del mundo, un galardón patrocinado por Veuve Clicquot. «Si bien es un reconocimiento a mi persona, también lo es para mi equipo de trabajo. Creo que es importante reconocer a las mujeres y sus logros», dijo Darroze, que cuenta con su propia red de leales proveedores para elaborar sobresalientes recetas de temporada, entre ellas, su emblemático risotto de tinta de calamar con calamares y chorizos salteados, tomates confitados y espuma de parmesano. El de mejor chef se lo llevó Daniel Humm, del neoyorquino Eleven Madison Park, en el cinco, y el reconocimiento a toda una vida lo recibió el francés Daniel Boulud.

Y como bien dijo Andoni Luis Aduriz, la gastronomía española vive un momento inmejorable. Si hacemos balance, hay un total de diez entre los 100 seleccionados: El Celler de Can Roca y Mugaritz se encuentran en el top 10. Arzak, Azurmendi, el Asador Etxebarri, Quique Dacosta y Tickets están también entre los 50 mejores, y Nerua y DiverXo se cuelan entre los cien mejores restaurantes del planeta con Martín Berasategui en el 61. Madrid se estrena así con la aparición del espacio de David Muñoz.