Doña Sofía, ante su 80 cumpleaños: «A cierta edad es mejor no mirarse al espejo»

La madre de Felipe VI vive centrada en su fundación, la música y largos paseos «de reflexión» pero confiesa: «Me gustaría hacer más de lo que hago»

La madre de Felipe VI vive centrada en su fundación, la música y largos paseos «de reflexión» pero confiesa: «Me gustaría hacer más de lo que hago».

Es como si no hubiera pasado el tiempo desde 2014, cuando dejó de ser la Reina a secas para ser la Reina Sofía y ocupar un segundo plano. Han pasado cuatro años y medio desde que el Congreso de los Diputados la despidiera con un sonoro aplauso en día en que su hijo, Felipe VI, fue proclamado Rey, pero parece que nada hubiera cambiado. Doña Sofía mantiene la misma sonrisa permanente, la misma actitud de cercanía pero distancia física. Cumple hoy 80 años en un segundo plano, dedicada a lo que más le gusta: la preservación del medio ambiente. Porque, en cambio, sí se podría decir que la Reina Sofía tiene un brillo añadido al hablar de sus nuevos proyectos, ya alejada del peso de la Corona. Afirma que se encuentra en un estado perfecto, pero añade: «Me gustaría hacer más de lo que hago», refiriéndose a las limitaciones que impone la edad, y se ríe. A pesar de que, según la agenda de la Casa Real, Doña Sofía ha realizado 27 actos en lo que va de año, desde su secretaría se informa de que «no para quieta». Es en una conversación informal cuando, relajada, afirma que está muy orgullosa» del alcance de la Fundación Reina Sofía para ayudar a los más desfavorecidos, pero reconoce que «necesitaba nuevos retos». «Llevo tiempo buscando un proyecto relacionado con la naturaleza que me ilusionara», confiesa. Y lo ha encontrado en los océanos: «Voy a involucrarme en su conservación. Toda la vida he estado rodeada de mar».

Fue precisamente en él donde conoció al que sería posteriormente su marido, y con el que sería Reina de España durante 39 años: Don Juan Carlos, durante un crucero por el mar Egeo en el barco Agamenón. Haciendo gala de la discreción que la ha caracterizado siempre, no quiere hablar de nada que esté relacionado con los Reyes, ni con sus nietas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Ella es ahora la madre de Felipe VI y entiende que no le corresponde hacer ninguna valoración. Cuando se le habla de la mayor presencia pública que la primogénita de los Reyes va teniendo paulatinamente, y si le haría ilusión verla en los Premios Princesa de Asturias el año que viene, zanja la conversación con un sonriente «claro», antes de cambiar de tema de conversación.

El equipo de la Reina Sofía está trabajando para colaborar conjuntamente con la oceanógrafa y Premio de la Concordia de los galardones Princesa de Asturias, Silvia A. Earle, investigadora en alerta por la urgencia de conservar los fondos marinos. Actualmente, la madre de Felipe VI coopera con las asociaciones Ecoembes y SeoBirdLife en la limpieza del mar, y a finales de septiembre vimos a la que fuera Reina de España sin tener ningún inconveniente en coger bolsas de basura y dedicarse a limpiar las playas de Mahón. «¡Cuando llegué a unas de las calas vi que lo habían recogido todo para que yo no viera la basura!», cuenta Doña Sofía. «Entonces les pedí que me dejaran ir a otra para poder ayudar».

El Rey ha heredado de su madre la pose estática del que no tiene prisa cuando habla con su interlocutor, pero además la Reina Sofía transmite tranquilidad, uno se siente en plena confianza cuando habla con ella y deja que se conozca ese toque muy divertido, poco conocido en general. Pese a que la madre de Felipe VI es el miembro de la Familia Real mejor valorado junto con el Monarca, 2018 ha sido un año agridulce. Amaneció sin sombras: Zarzuela había apostado por una reunificación del núcleo central de la Familia con motivo del 80 cumpleaños de los padres del Jefe del Estado y los actos conmemorativos por el 40 cumpleaños de la Constitución. Para realzar el papel del Rey Juan Carlos durante la Transición, se habían planeado una serie de actividades para destacar el necesario papel que jugó la Monarquía en el nacimiento de la democracia, pero las filtraciones de Villarejo referentes al Rey Juan Carlos y la empresaria alemana Corinna Larsen enturbiaron este plan, y desde entonces Don Juan Carlos y Doña Sofía han tenido escasas apariciones públicas. El polémico «rifirrafe» sucedido en Palma en Semana Santa tampoco ayudó. Hasta el día de hoy, en que el matrimonio irá a un concierto en el Teatro Real para celebrar el cumpleaños, dentro del viraje que ha dado la Casa: núcleo central de Reyes e hijas por un lado, para potenciar el futuro de la Corona, y pasado por otro. No en vano los Reyes Eméritos no estuvieron el miércoles en el acto «debut» de la Princesa Leonor.

Doña Sofía ha tenido también que ver cómo su yerno era ingresado en junio en la cárcel de Brieva, en Ávila, debido a su implicación en el «Caso Nóos». Un fuerte varapalo para una madre, que reunirá en Zarzuela a toda su familia por su cumpleaños, incluyendo la Infanta Cristina. Difícil situación, teniendo en cuenta que se espera que los Reyes también estén presentes.

A diferencia de su marido, Doña Sofía es poco asidua al deporte y más proclive a pasar el tiempo libre asistiendo a conciertos de música clásica, o dando largos paseos de «reflexión». «A cierta edad es mejor no mirarse al espejo», bromea.