El chiringuito de Pedro: LA RAZÓN reconstruye los cuatro días de Sánchez en Mojácar

Ante posibles chaparrones políticos en Ferraz, el líder socialista optó por pasar calor en la costa almeriense, donde descansó y preparó la reunión del Comité Federal. LA RAZÓN reconstruye sus cuatro días de asueto.

Un usuario de Twitter subió una imagen del matrimonio a esta red social, que además se hizo viral en cuestión de horas. Concebido inicialmente como una broma simpática entre la periodista Ana Pastor y el perfil de Twitter de la revista «Jot Down», la conversación sobre el paradero del secretario general del PSOE acabó con una sorpresa inesperada cuando el tuitero despejó la incógnita.
Un usuario de Twitter subió una imagen del matrimonio a esta red social, que además se hizo viral en cuestión de horas. Concebido inicialmente como una broma simpática entre la periodista Ana Pastor y el perfil de Twitter de la revista «Jot Down», la conversación sobre el paradero del secretario general del PSOE acabó con una sorpresa inesperada cuando el tuitero despejó la incógnita.

Ante posibles chaparrones políticos en Ferraz, el líder socialista optó por pasar calor en la costa almeriense, donde descansó y preparó la reunión del Comité Federal. LA RAZÓN reconstruye sus cuatro días de asueto.

El Comité Federal de Ferraz espera hoy al secretario general de los socialistas, más que con los brazos abiertos, con los ánimos bien caldeados. No es de extrañar que Pedro Sánchez, previsor ante un potencial ataque de estrés postvacacional, optara estos días previos por refrescar sus ideas en las playas de Mojácar. Su ya icónica boina calada le sirvió para ocultarse de las miradas curiosas, pero también para mantener la cabeza fría ante los pasos que debe dar en la próxima investidura.

En todo caso, si su intención era pasar desapercibido, no puede decirse que triunfara. Como un mojaquero más, sus vecinos le sienten como tal, ya que lleva una década acudiendo a la misma localidad almeriense. Buscó refugio en los apartamentos Victoria. Curioso nombre después del revés electoral. Están a la venta por entre 60.000 y 90.000 euros dependiendo de los metros, aunque queda también la opción del alquiler, por unos módicos 600 euros a la semana. Recuerdan alguno de sus vecinos que la propiedad pertenece a los padres de su esposa, Begoña Gómez. Junto a ella y sus hijas, pasó cuatro días disfrutando de la gastronomía y las compras de la localidad. LA RAZÓN reconstruye la ruta de su gobierno «a la sombra»:

1) JUEVES, DÍA 30

Un par de polos... de caballero

Por la noche, el líder socialista estuvo paseando por el casco antiguo de la localidad acompañado de su familia, y recibiendo el cariñoso saludo de sus vecinos. Con gorra o sin ella, los mojaqueros le identificaron sobre las nueve de la noche, compartiendo risas y confidencias con su esposa e hijas. Había sido un gran día de compras. Las bolsas los delataban. Uno de los comercios que visitó fue «Vespa Hombre», donde el líder socialista adquirió dos polos. También visitó la tienda Indalos Juan, dedicada a la artesanía en piedra, y aunque rondó varios objetos, finalmente no se hizo con ninguno.

2) VIERNES, DÍA 1

Comida vegetariana para él, langosta para ella

Al día siguiente, Sánchez estuvo cenando en uno de los locales más conocidos de la localidad almeriense, «La Candela». Según cuenta Ricardo, su dueño, «siempre que está en Mojácar suele venir a cenar. Él normalmente se decanta por comida vegetariana y ella pidió langosta a la parrilla, si no recuerdo mal». Además, Ricardo señala que «no beben apenas alcohol». Como suele ser habitual, cuando llegó al restaurante, se formó cierto jaleo. «La gente quiere hacerse fotos con él, intercambiar algunas palabras...».

El dueño del local asegura que Sánchez y su familia se sientan habitualmente en una mesa cercana al lugar donde se encuentran los escoltas. Son precisamente los encargados de velar por su seguridad quienes suelen reservar la mesa. Y nunca en la terraza: siempre en el interior del local. «Se quedan en el salón, entiendo que por motivos de seguridad».

Ricardo asegura que son veladas exclusivamente familiares. «Nunca han venido con amigos. Las veces que se han pasado por aquí han estado los cuatro: él, su mujer y las dos niñas». Y recuerda que Sánchez no es ningún desconocido en la zona. «Nosotros le conocemos de toda la vida. Es un vecino más. Como persona es un encanto, muy cercano, de lo más normal del mundo. Su mujer también. Y las niñas son muy guapas», añade Ricardo.

3) SÁBADO, DÍA 2

Rostros conocidos... y amistosos

Ante la posibilidad de toparse con más de una cara larga en el Comité Federal, el líder socialista tomó la sabia decisión de reencontrarse con sus viejos amigos de Mojácar. Así, no se reunió con ninguna autoridad local del partido. «Cuando se enteró de que uno de sus conocidos más allegados de la localidad trabajaba como camarero en el chiringuito ‘‘Hola-ola’’, vino a saludarlo», dice un empleado del establecimiento, que se encuentra en el Paseo del Mediterráneo. «Fue una visita rápida. Simplemente se pasó a saludarlo, pero fue muy amable y simpático», añade. «Cayeron» un par de tintos de verano, muy deseables debido a los más de 30 grados de temperatura. Durante el rato que pasó allí, aprovechó para ojear la prensa, «tranquilo y relajado», según dicen. Algo poco probable cuando tu apellido encabeza buena parte de los titulares y apuntan a un futuro incierto.

Sánchez estuvo muy pendiente de sus hijas. No dejaba de jugar con ellas. Estas, a su vez, se mostraron muy cariñosas con su padre, aprovechando cada momento de su compañía. «Supongo que no le verán mucho y por eso no se separaban de él», comentan en la zona.

4) DOMINGO, DÍA 3

Pizza familiar, ligero descuido y fenómeno viral

El bochorno veraniego no oculta los nubarrones en Ferraz y una más que probable tormenta política, pero el termómetro de la actualidad no impidió que Sánchez y su familia continuaran con su estancia en Mojácar como si se tratara de un verano más. Como los que han pasado durante los últimos diez años. El líder socialista acudió a los restaurantes y cafés que suele frecuentar en sus escapadas vacacionales, algunos de ellos muy conocidos en la localidad.

«Es un cliente habitual», dice el propietario de Café Torino, situado en la Plaza Nueva. «Estuvo aquí el domingo al mediodía y se tomó un café acompañado de su familia». Allí confesó a los empleados que «lo único que buscaba era pasar unos días de descanso para recargar pilas, ya que en muy poco tiempo tenía que regresar a Madrid».

Los Sánchez ya aprovecharon para pasar el domingo en la Plaza Nueva. Degustaron unas sabrosas pizzas en la Pulcinella. Como nos detalla Abel García, el gerente de esta pizzería, «la pizza elegida por Pedro Sánchez fue de setas, sin duda una de nuestras especialidades. Mientras las niñas optaron por un clásico: la pizza margarita». Abel le vio «relajado, tanto que se olvidó en la mesa una pulsera de plata con la que estuvo jugando durante toda la comida», recuerda con cariño el regente del establecimiento. Al día siguiente, Abel pudo devolvérsela, ya que «vivimos cerca». Sánchez agradeció el gesto con entusiasmo y charlaron durante unos minutos, «aunque en ningún momento hablamos de política», aclara.

También el domingo acudieron al ya célebre chiringuito Aku Aku, donde fue «cazado» con su peculiar gorra e inmortalizado por un inquieto tuitero que no dudó en compartir su instantánea con el resto del mundo. La fotografía del líder socialista vistiendo una boina azul y gafas de sol no tardó en revolucionar las redes sociales y en copar las portadas de los principales diarios nacionales. Unos días después, la dueña del establecimiento, María Salinas, que se declara «socialista hasta la médula», sigue sin comprender el revuelo mediático que ha producido la instantánea.

«Me ha sorprendido mucho que la foto de Pedro Sánchez cause tanto alboroto, ¡Ni que fuera Belén Esteban!», dice María. La propietaria añade que «el día que estuvo aquí nadie se levantó a decirle “hola”. Todos respetaron su intimidad. Entendían que estaba descansando después de una campaña electoral tan dura».

Entonces Sánchez ni se imaginaba lo que se cocía en las redes sociales. De hecho, la jornada transcurrió con tranquilidad, y el dirigente socialista y su familia siguieron disfrutando no sólo del mar, sino también de la comida internacional. De Italia «viajaron» a Argentina. Fue un restaurante especializado en carnes a la parrilla al estilo porteño, «La Estancia», el elegido para finalizar el día.

5) LUNES, DÍA 4

«Baño» de realidad

El martes, Sánchez tenía compromisos políticos que atender en la capital y una larga semana por delante antes de la reunión del Comité Federal, en la que está en juego su propio liderazgo. Según los vecinos, Sánchez pudo regresar el lunes. Y, hasta entonces, todos mantuvieron en «secreto» la estancia del líder socialista durante más de tres días. Un secreto roto, como tantos otros, por la indiscreción tuitera.