Oleo: sushi y patatas bravas

Sergio del Río y Rui Junior comparten espacio y carta para ofrecer recetas mediterráneas y japos

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18 de julio de 2015. 18:47h

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18/7/2015

No es un restaurante de comida fusión, en absoluto. Sergio del Río nos lo deja claro. Oleo, situado junto al CAC (Centro de Arte Contemporáneo) de Málaga, es un espacio en el que él y el sushiman brasileño Rui Junior comparten fogones y carta con el fin de que cada uno elabore sus recetas más personales. Cuenta Sergio que, antes de que decidieran emprender esta aventura juntos –un establecimiento en el que uno prepara unas tapas de cocina mediterránea mientras que Junior se encarga del sushi bar–, ya eran colegas. ¿El resultado? Una propuesta creativa, divertida e interesante. Un concepto novedoso en el que el comensal puede comer por 20 euros o por 60, todo depende del dinero que desee desembolsar. Es ahí donde radica el éxito del establecimiento, ya que una de las tendencias del panorama gastronómico es justamente ésa, la libertad de elección del cliente con el fin de que se sienta a gusto y su deseo sea repetir. Su filosofía es la de ofrecer materias primas de primerísima calidad, entre las que destacan productos nobles, por eso de economizar los precios. Porque aquí lo fundamental es mimar el sabor de cada bocado, ya que ambos chefs apuestan por una oferta culinaria sin tapujos ni extravagancias.

La carta da comienzo con una selección de tapas. Imprescindibles son las patatas bravas. El chef presume de que las suyas son las mejores de Málaga. Las deja cruditas por dentro y crujientes por fuera y las prepara con un sifón con el que introduce una mayonesa cremosa con kimchi coreano y shichimi togarachi, que es una mezcla de especias japonesas. El hummus a la andaluza con comino y aceite de oliva virgen extra y las croquetas de puchero con hierbabuena también están a la altura, igual que la ensaladilla rusa y, cómo no, las tortillitas de camarones y los fritos de calamar con ali oli de ajo y perejil, que para eso estamos en Málaga. Las sardinas marinadas acompañadas de una tosta de tomate también son un bocado para disfrutar en verano; reina de la temporada como lo es el atún, que llega a la mesa en tataki servido con un manjar andaluz, como es la porra antequerana, o con un puré de apio rábano, de gusto intenso, y tomates secos. «El sabor, textura y color del atún es brutal ahora mismo», insiste el chef. Haga hueco en la mesa para una refrescante ensalada, como la de mozzarella con tomate, albahaca, aceitunas negras y pesto, que armoniza bien con el sushi, también protagonista del espacio. Rui Junior borda los nigiri (salmón, pez mantequilla, atún, langostino, anguila...), tanto como los uramaki. El california roll se lleva la palma. Sobre todo, porque aquí no se andan con medias tintas y está hecho con cangrejo real, aguacate, pepino y cobertura de tobiko o una variedad en la que el sushiman añade ventresca de atún, azúcar moreno y que flambea en un bocado de diez. También entusiasma el toro foie, ya que éste, al quemarse con el soplete, se derrite sobre la ventresca y es una delicia.

Para los paladares carnívoros, no falta su suculenta área, que anuncia el entrecote de ternera de Ávila con patatas fritas o la presa ibérica en abanico con puré de aceite de oliva y chutney de cebolla roja. En cuanto a los postres, son obra efímera de Puri Morillo, alma de la pastelería Daza (Málaga) y alumna de Paco Torreblanca.

PARA NO PERDERSE:

Dónde: C/ Alemania. Málaga.

Tel: 952 21 90 62.

Precio medio: 20 euros.

www.oleorestaurante.es

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