El «Cohousing» ecológico llama a la puerta

El primer edificio se levantará en el madrileño barrio de Usera con energía cien por cien renovable.

El primer edificio se levantará en el madrileño barrio de Usera con energía cien por cien renovable.

En régimen de cesión de uso, ecológica y en pleno Madrid. Son las tres peculiaridades que tiene la promoción Entrepatios las Carolinas, el primer «cohousing» ecosocial de la capital que se va a comenzar a construir en el distrito de Usera. La iniciativa, organizada en forma de cooperativa y con financiación ética de Triodos Bank y Fiare Banca Ética, apuesta por un nuevo sistema que en vez de vender la propiedad, cobra una cantidad por el derecho de cada inquilino a usarla, un derecho que puede ser indefinido y heredable. Es lo que se conoce como vivienda colaborativa y en cesión de uso, un concepto muy del norte de Europa y de países como Uruguay, que viene a ser un camino intermedio entre alquiler y venta. La primera de estas comunidades naació en Dinamarca como una forma de repartir el cuidado de los niños entre varios vecinos, y en los últimos años se ha convertido casi en una moda que se está extendiendo por todo el mundo, también por España. En Estados Unidos, la asociación de «cohousing» afirma que en todo el país hay unas 165 comunidades establecidas y planificadas otras 140.

Lo primero es diseñar la promoción, para ello los futuros inquilinos se reúnen con el estudio definen de forma asamblearia la ubicación o el tamaño de las viviendas. «Para adquirir este derecho de uso, cada miembro de la cooperativa ha realizado una aportación inicial, a la que suma una cuota de uso mensual no retribuible de alrededor de 700 euros por vivienda. Las viviendas tendrán una superficie de entre 60 y 80 m2», explican los promotores. Con esta cuota cada persona es dueña de una parte proporcional de todo el edificio y de las zonas comunes, en este caso unos 300 m2 de superficies que incluyen comedor, patio interior, local de juegos y cubierta.

Una de las características particulares de este tipo de viviendas colaborativas es la apuesta por las energías renovables. Para empezar, el edificio de Madrid se construirá con madera con certificación FSC, procedente de bosques gestionados de forma sostenible. Además, está diseñada bajo el estándar Passivhaus, una forma de construir que aprovecha la orientación y un buen aislamiento térmico para reducir al 75% las necesidades de calefacción o aire acondicionado. El resto de consumos energéticos se cubrirán con paneles fotovoltaicos propios y a través de la contratación de servicio de alguna de las comercializadoras de energía exclusivamente verde. «En el año 2007 tuvimos la oportunidad de financiar la cooperativa Cal Cases, un proyecto de vivienda compartida de un grupo de personas que habían tenido una experiencia previa. Nos hablaban del cooperativismo de vivienda en régimen de cesión de uso, que nosotros desconocíamos y que, durante estos años, hemos ido escuchando cada vez más. Posteriormente nos llegaron dos iniciativas más del llamado «senior cohousing», que aplica estos principios a la convivencia de personas mayores. Estos últimos años están siendo muy intenso en estas operaciones», explican desde Fiare Banca Ética.