Louboutin, a los pies de Cuba

El francés, cuyos zapatos pueden costar entre 400 y 6.000 euros, ha diseñado los uniformes que la delegación cubana lucirá en Río 2016.

Dos atletas del equipo olímpico de Cuba junto a Louboutin y Henri Tai
Dos atletas del equipo olímpico de Cuba junto a Louboutin y Henri Tai

El francés, cuyos zapatos pueden costar entre 400 y 6.000 euros, ha diseñado los uniformes que la delegación cubana lucirá en Río 2016.

Las famosas suelas rojas de Christian Louboutin son símbolo de la elegancia sexy que puso de moda Carrie Bradshaw, el personaje de Sarah Jessica Parker en «Sexo en Nueva York». El diseñador francés vende más de 500.000 pares de zapatos cada año a precios que pueden ir desde los 400 euros, por unas espadrillas, hasta los 6.000 por unas plataformas decoradas con cristales. Qué mejor ejemplo de sus clientes típicos que Melania Trump, la esposa del candidato a la presidencia de Estados Unidos, que llevaba unos «pumps» de Louboutin la semana pasada en la Convención Republicana. Este verano, sin embargo, un grupo de hombres y mujeres bastante improbable lucirá diseños especialmente creados para ellos por el francés. Los 120 atletas que conforman el equipo olímpico de Cuba se calzarán las suelas rojas de Louboutin para hacer su entrada a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

El modista se asoció con su amigo Henri Tai, ex jugador profesional de balónmano y fundador de la marca deportiva Sporty Henri, para crear los uniformes y el calzado de los cubanos. El proyecto nació hace dos años, cuando Louboutin llevó a su amigo a la isla, un lugar que él visita con regularidad desde hace más de una década, para realizar unas fotografías promocionales. «Estuvimos discutiendo lo naturalmente elegantes que son los atletas cubanos y los cubanos en general», dijo el diseñador en una entrevista. Entonces se plantearon trabajar con ellos para crear estos uniformes. Y eso hicieron. Aunque las chaquetas y pantalones que llevarán en Río 2016 nacieron en un atelier de París, los diseñadores se basaron en las medidas exactas de los deportistas e incluso en las conversaciones que mantuvieron con ellos. «Las piezas deben ajustarse a los espectaculares cuerpos de estos hombres y mujeres. No son de tamaño ni de proporciones promedio», dijo Tai al respecto.

Tres centímetros de tacón

El calzado tampoco lo es: «¡Nunca había hecho zapatos tan grandes! Creamos unos de talla 51.5 para el boxeador Miján López Nuñez», comentó el zapatero. Para las mujeres, tuvo que atenerse a las estrictas condiciones del Comité Olímpico Cubano, que estableció un máximo de 3 centímetros para los tacones de las deportistas. Aunque Louboutin es conocido por sus tacones aguja de 12 centímetros, supo ajustarse a las medidas requeridas y creó para la ocasión unas divertidas sandalias azules, blancas y rojas.

El resto del uniforme de la delegación también está inspirado en los colores de la bandera cubana, cuya estrella aparece en la parte de atrás de las chaquetas y a los lados de las zapatillas deportivas que ideó para los miembros del equipo. Las mujeres llevarán tonos «camel» y podrán elegir entre faldas y pantalones tipo Capri y los hombres lucirán el rojo. «Elegancia chic» era lo que buscaban los franceses con sus diseños de inspiración retro. Muchos de los modistas que se han inspirado en la isla recientemente –como Karl Lagerfeld y Stella McCartney– han retomado también el estilo años cincuenta con que se asocia tradicionalmente a Cuba. Louboutin no rompe con el estereotipo, pero su propuesta es novedosa porque nace de la colaboración directa con los atletas. Sin embargo, no deja de sorprender que el Gobierno cubano haya dado su bendición al proyecto, ya que normalmente los uniformes son creados por el talento nacional de cada país.

«Me fascinan la elegancia y el movimiento de alguien que tiene tanto control sobre su cuerpo», explicó el francés en la presentación de las piezas. «En los Juegos Olímpicos, parece que estos atletas se convierten en superhéroes que desafían la gravedad y el tiempo. Diseñamos estos atuendos para el momento en que vuelven a convertirse en seres humanos aún bañados de esa gloria».