Todas quieren las minigafas sostenibles

Luz Rodríguez es el nombre tras NEHCAA Jewelry, firma que se abre camino en el mercado de la joyería «slow» con diseños que cautivan a las «celebrities»

Luz Rodríguez es el nombre tras NEHCAA Jewelry, firma que se abre camino en el mercado de la joyería «slow» con diseños que cautivan a las «celebrities».

Hubo un tiempo en que Marbella fue punto de encuentro de jeques, toreros, futbolistas, tonadilleras y hasta jefes de Estado. La ciudad no tardó en pasar al imaginario colectivo como tierra de lujos y excesos. Años después, cuando el mito de la Milla de Oro formaba ya parte de la Historia, cuando el «Nabila» de Khashoggi ya no atracaba en las aguas de Puerto Banús, hubo marbellíes que quisieron demostrar que su ciudad era algo más que eso. Una de ellos fue Luz Rodríguez, que hace algo más de dos años decidió dar a luz a un proyecto que nacía con la intención de visibilizar esa otra cara de Marbella: «En esta ciudad también se hace lujo asequible», explica esta diseñadora de 38 años a LA RAZÓN.

Así, en 2015 lanzó NEHCAA Jewelry, una línea de complementos que, desde 150 euros la pieza, combina sostenibilidad y estilo de vida «slow». Su primera colección es «Glasses», que adopta la original forma de unas gafas de sol mini: «Las elegí porque reflejan la cultura mediterránea, por el sol, y porque la vida es según la mires», cuenta Luz, mientras explica que todas llevan el certificado FAIRMINED: «Es un sello de la Alianza de Minería Sostenible, que asegura que todos los metales empleados han sido extraídos sin contaminantes y en condiciones dignas para los mineros». Se trata, además, de una marca «made in Spain», ya que todo el proceso de diseño, fundición y acabado se realiza de manera artesanal en Marbella y Estepona, y de Ubrique viene el cuero de los estuches que protegen a estas minigafas que, además, se combinan con piedras preciosas: «Su colgante posee dos, a modo de lentes, que hacen que puedas usarlas como amuleto», añade la diseñadora.

Una filosofía de vida más que una joya, que ya ha cautivado a «celebrities» como Maribel Verdú, que no dudó en comprárselas en la tienda de su amiga, la modelo Laura Sánchez. También la estilista Cristina Rodríguez las llevó en la película «No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas». Y hasta alguna que otra concejala del consistorio marbellí las luce. «Mi próximo objetivo es Penélope Cruz», bromea Luz.