Ciudadanos se compromete a no apoyar a Susana Díaz aunque se repitan las elecciones

El PP plantea a Cs «un Gobierno alternativo» y Adelante Andalucía apoyará al PSOE-A con «políticas de cambio»

La figura de Inés Arrimadas, difuminada en la imagen, está muy presente en la campaña de Juan Marín como gran foco de su campaña / Foto: Manuel Olmedo
La figura de Inés Arrimadas, difuminada en la imagen, está muy presente en la campaña de Juan Marín como gran foco de su campaña / Foto: Manuel Olmedo

El PP plantea a Cs «un Gobierno alternativo» y Adelante Andalucía apoyará al PSOE-A con «políticas de cambio»

La campaña no ha arrancado y toda la oposición ya ha empeñado su palabra antes siquiera de la simbólica pega de carteles. Juan Marín no quiere ser Michael Collins, el astronauta que se quedó orbitando en solitario la Luna mientras Armstrong y Aldrin –Rivera y Arrimadas– vienen dando pequeños pasos «para el hombre» –para su partido, en este caso– pero grandes pasos «para la humanidad» –para España–. El líder de la formación naranja en Andalucía celebró ayer un encuentro organizado por la Cámara de Comercio de Sevilla con la participación de la ganadora de las elecciones catalanas. Y Cs llevó más allá la promesa de no hacer presidenta a Susana Díaz y al PSOE-A: de repetirse elecciones (el argumento que sostuvo la última investidura tras 80 días sin Gobierno), tampoco apoyaría a la actual presidenta de la Administración andaluza. El «no» ante esta hipótesis no lo dio Juan Marín, sino Arrimadas. El círculo se va cerrando con los movimientos del resto de formaciones. El líder nacional del PP, Pablo Casado, expuso que los populares si «suman» con Cs intentarán formar un Gobierno alternativo, aunque no fuera la lista más votada. El tercer movimiento que reafirma la estrategia quietista de Susana Díaz es la insistencia de Teresa Rodríguez, la podemista cabeza de lista de Adelante Andalucía, en proclamar a los vientos –pese a las críticas de compañeros como Cañamero– que no descarta apoyar al PSOE-A con «un programa de políticas de cambio» para ser «barrera de las derechas».

Inés Arrimadas habló de «una oportunidad histórica» en Andalucía para ganar. «Ni Cataluña es de los nacionalistas ni Andalucía del PSOE-A», señaló. «Si lo conseguimos en Cataluña, que parecía imposible, lo podemos conseguir en Andalucía», dijo. Juan Marín apeló a la «mayoría silenciosa que quiere el cambio» después de «40 años de PSOE». El cambio que ofrece «no será un tsunami ni una explosión» sino «un cambio normalizado y tranquilo hacia la Andalucía del futuro». Del PP, señaló que «tiene cierta impotencia después de 40 años sin apoyar un solo presupuesto, ni una medida económica, ni reforma en materia fiscal ni de regeneración». «El PP ha tirado la toalla, no cree en Andalucía», dijo. «Aspiro a que Cs gane las elecciones y el PP se plantee si haría presidente de la Junta a Juan Marín», expuso. Del PSOE, apuntó: «¿Qué pasa cuando un cliente deja de pagar a una empresa? ¿Le siguen mandando productos? Nosotros hemos dicho 'han acabado con mi paciencia', a la Junta y a Susana Díaz se le ha acabado el crédito».

«Si sumamos con Cs y vamos a quedar por encima de Cs, intentaremos hacer un Gobierno alternativo», indicó Pablo Casado, al margen de la iniciativa que presentará el partido en el Congreso para que gobierne la lista más votada. En la lista popular pueden entrar cargos cercanos al nuevo líder popular como José Antonio Nieto. Peligran arenistas históricos como Antonio Sanz. Juanma Moreno defendió que el PSOE-A «teme perder el Gobierno andaluz» y criticó que Díaz no anuncie si acepte los cara a cara a los que la ha retado.

Teresa Rodríguez aseguró que la confluencia es «una barrera a las derechas» sin descartar apoyos al PSOE-A con «un programa de políticas de cambio» tras el 2D. A Maíllo, por su parte, acotó el apoyo a no entrar en un gobierno del PSOE, algo de lo que IU parece haber salido escaldado tras el bipartito de la IX Legislatura.

Susana Díaz, en una entrevista en RNE, manifestó que tanto a Casado como a Albert Rivera les «da igual» lo que voten los andaluces el 2D y solo buscan «bloquear» y general «inestabilidad» si el resultado no es el que quieren. «Vienen a esta tierra sólo por el rédito electoral de cara a su pelea en las elecciones generales y no tienen el más mínimo interés en defender a Andalucía», denunció Díaz, que, como publicó LA RAZÓN, ha optado por una campaña de perfil bajo. Sobre la propuesta de debates, indicó que habrá pero hay que ver «dónde, cuándo y cuántos». La precampaña de las elecciones andaluzas no ha hecho sino despegar. Las estrategias están en órbita.