Historia

Fernando Gárcia de Cortázar: «El Papa recomendará mi libro»

Acaba de publicar «Pequeñas historias de los exploradores» para los niños de 9 a 99 años que tengan pensado lanzarse a la aventura

- La historia puede convertirse en un tostón si el empeño es memorizar nombres y fechas sin más fin que el de aprobar un examen. El historiador y jesuita Fernando García de Cortázar (Bilbao, 1942) acaba de publicar «Pequeñas historias de los exploradores» (Espasa), con la ayuda de las ilustraciones de «Julius», para demostrar que esta disciplina puede ser atractiva a los niños de 9 a 99 años.

–Los exploradores fueron los grandes héroes de los niños de los siglos XIX y XX. ¿Valen para los del XXI?

–Por supuesto, porque lo que se trata de fomentar es la curiosidad intelectual, que es el motor del desarrollo social como sucede ahora en la medicina o en las fuentes de energía. Ahí es donde tienen que estar los nuevos exploradores del siglo XXI.

–¿Los de 99 tienen más interés que los de nueve años?

–Creo que se puede interactuar, pero creo que la vejez con imaginación y con curiosidad es menos vejez. No tengo miedo a ésta si mantengo la curiosidad. Lo que hace a una persona vieja es volver sin haber ido o bajar las persianas sin antes ver el mundo.

–¿Está todo descubierto en la Tierra?

–La verdad es que está todo descubierto, aunque quedan grandes extensiones. El mundo se nos ha hecho mucho más pequeño y familiar, pero queda por descubrir la propia mente humana.

–¿Dónde hay que embarcarse para vivir una buena aventura?

–Pues creo que en la lectura, que es la que incita a la aventura y la que nos hace vivir de ella. Mi libro busca eso.

–Los exploradores fueron en gran medida la punta de lanza del Colonialismo. ¿Siguen teniendo tan mala prensa?

–Es verdad que detrás hay mucho de Colonialismo, pero por ejemplo, en este libro, se reflexiona sobre las maldades y es un poco la conciencia humana la que salta.

–¿ Con qué explorador se iría de aventuras?

–Pues como español tengo claro que con Hernán Cortés, uno de los grandes estrategas de la humanidad, por mucho que el indigenismo loco haya derribado sus estatuas en México. Me interesa también mucho James Cook, porque reúne muchas cualidades relacionadas con la investigación científica.

–El siglo XVIII en ese aspecto es fascinante, pero en España hay mucha desmemoria a este respecto.

–Hay mucha y creo que porque se dice que después del siglo XVI todo fue decadencia. Realmente, las exploraciones del siglo XVIII demuestran lo contrario.

–¿De dónde viene ese desdén?

–Desde siempre, Lope de Vega se quejaba: «!Oh España, cuántos hechos admirables, cuántas gestas, pues si tienes quien las haga o por qué no tienes quien las diga!» Siempre hemos tenido un sentido de autoflagelo y de tontuna. Sobre todo, porque nos falta una gran conciencia nacional, que pasa por el reconocimiento de una historia que es gloriosa.

–Mantiene en su libro la máxima de Horacio «Docere et delectare»?

–Claro, hay que mantener el interés por enseñar y por agradar. Si la Historia es la gran crónica de la supervivencia de la humanidad no puede ser algo pesado. Tenemos que saber escribir historia pero también saberla contar.

–¿Se enseña bien la Historia en España en la actualidad?

–Tenemos que hacer un esfuerzo para cambiar el modelo actual, porque lo hacemos casi igual que en el siglo XIX, pero con menos contenidos.

–¿No se aprende tanto como antes?

–No, porque han entrado por medio otras materias y además ha sido la principal víctima de los planes de estudio.

–¿Cómo se verá el «no» de Chipre?

–Con cierta crítica seguro.

–¿Le ha sorprendido que el Papa pertenezca de la Compañía de Jesús?

–La verdad es que los primeros sorprendidos hemos sido nosotros. Estoy seguro de que recomendará mi libro porque es también una llamada al mundo de la pobreza, como es el Papa Francisco.