Gemma García: «La consejera debería conocer la realidad de los centros diferenciados»

La Portavoz de la plataforma «Mis padres deciden» mantiene que la ley «ampara» el modelo que la Junta quiere dejar de concertar

La Junta quiere que los doce colegios concertados de educación diferenciada –sólo de niños o sólo de niñas– que hay en Andalucía, siete de ellos en Sevilla, pasen a ser mixtos. Mar Moreno, la consejera de Educación, mantiene que esta decisión supone la apuesta por un modelo público integrador, que huye de la discriminación. El 31 de enero acabó el plazo para solicitar la renovación de los conciertos y el 7 de febrero, una comisión de la Delegación Provincial aprobó una propuesta que elevará a la consejería para que estos centros no reciban ayuda pública si continúan segregando. Gemma García es la portavoz de la plataforma «Mis padres deciden», que defiende que la ley les ampara a la hora de elegir la educación que desean para sus hijos.

–¿Qué sospechan?

–Parece que es una decisión política. No se entiende de otra forma que, con el respaldo de la Constitución, el de la Ley de Presupuestos y la nueva Ley Wert, que entrará en vigor para el próximo curso, nos digan «no» a los conciertos.

–La comisión provincial ha cumplido con la amenaza...

–La comisión no es vinculante sino consultiva. El resto de comisiones provinciales ha votado que todo siga igual y aquí, en Sevilla, ni se ha votado. Queremos transmitir tranquilidad a los padres, sobre todo a los de primer año. Vamos a tener concierto.

–Han recogido 40.000 firmas...

–Estamos confiados. La Ley nos ampara. La Junta mantiene lo contrario, pero la orden de concierto no ha cambiado respecto a la anterior, hace cuatro años. Así que el concierto se debería prorrogar casi automáticamente. La voluntad del legislador parece que sí nos lo quiere dar.

–¿Cuándo nace la plataforma?

–Nos empezamos a movilizar cuando la Junta hace el anuncio. Evidentemente, nos reunimos con una ley anterior de educación que no reconocía, aunque tampoco lo negaba, el derecho al concierto. No es nada inconstitucional este tipo de centros. Queremos que la Junta vea que ésta es la voluntad de los padres, que quieren tener a sus hijos en estos centros, y no queremos que cambien, que los queremos tal y como son. No es una voluntad sólo del colegio.

–¿Por qué?

–Hay estudios de la propia Junta que avalan los resultados de nuestros centros, con notas por encima de la media y menor porcentaje de fracaso y abandono escolar con respecto a otros colegios. Además, económicamente, a la Administración le sale más barato un centro concertado que uno público. Son 3.000 euros menos al año por alumno. Es mucho.

–¿Cuál es su experiencia?

–Soy madre en Altair y Ribamar. En nuestra generación, prácticamente todos estudiamos en colegios de educación diferenciada. Yo tenía a mis hijos en un colegio mixto y opté por cambiarlos porque no estaban contentos. Y ha sido un cambio significativo, son «superfelices» y los resultados académicos han cambiado a mejor.

–¿Y la igualdad y la coeducación, pautas de la sociedad actual?

–El hecho de que yo escoja un centro de educación diferenciada no significa que esté en contra de la igualdad. Mis hijos aprenden en ambos colegios igual, pero de forma distinta. Lo queramos o no, hombres y mujeres somos distintos, y ellos aprenden el mismo contenido, que viene fijado por legislación. Luego, ellos conviven en su día a día con chicos y chicas y no tienen ningún problema. Cada uno elige un modelo pedagógico para llegar a lo mismo.

–Si el colegio abriese la puerta...

–Sacaría al niño del colegio, claro.

–También han visitado al Defensor del Pueblo...

–Admitió a trámite la queja y se ofreció a instar a la consejera a que nos recibiera.

–Hay 5.000 niños afectados...

–Dos de los doce centros son de las Hermanas de la Cruz y el resto son de titularidad laica y han confiado la formación religiosa al Opus Dei. Lo ideal sería que hubiera colegios públicos de educación diferenciada.

–Si tuviese ocasión de hablar con Mar Moreno, ¿qué le diría?

–Le diría que en una sociedad democrática debe coincidir todo tipo de educación y que la Junta debe dar opción a que los padres puedan elegir el tipo de centro escolar al que quieren llevar a sus hijos. Tanto en EEUU como en Inglaterra, la educación diferenciada es pública, no es concertada. Además, cada año aumentan este tipo de colegios por los resultados académicos que se están obteniendo. No entendemos por qué aquí no se quiere concertar a doce colegios. Además, es la única comunidad de España en la que se plantea este problema. Invitamos a la consejera a que nos escuche y conozca la realidad de los centros. Que se acerque a Altair o cualquiero otro... Hay mucho desconocimiento.