Impulso en Andalucía para un horizonte electoral incierto

Juanma Moreno agradece públicamente a Mariano Rajoy, «el mejor aliado» de la región, los «41.000 millones de euros» de auxilio financiero a la comunidad

Juanma Moreno agradece públicamente a Mariano Rajoy, «el mejor aliado» de la región, los «41.000 millones de euros» de auxilio financiero a la comunidad

El PP busca en Sevilla orígenes de glorias pasadas que le abran el camino en uno de los peores momentos que atraviesa la formación política desde la llegada de la democracia. La sombra cada vez más alargada de Ciudadanos en las encuestas tras coronarse como fuerza hegemónica en Cataluña ha puesto de los nervios a los partidos tradicionales, sobre todo al Partido Popular que ve cómo por primera vez el espectro electoral de centro derecha se ha quebrado. José María Aznar suele visitar el Guadalquivir cuando viene a Sevilla porque le recuerda al Congreso del año 90 en el que tomó definitivamente el relevo de Manuel Fraga y se produjo un viraje al centro que llevó a la formación a La Moncloa seis años más tarde. En el 2000 los populares desembarcaron otra vez en Sevilla para celebrar el décimo aniversario de la refundación. Y ese año Aznar consiguió la primera mayoría absoluta del PP. Aznar es ahora un militante de base. Y el partido anda buscando unas nuevas señas de identidad para que no se lo lleve por delante la tormenta política que está atravesando. La buena marcha de la economía, que estuvo a punto del naufragio en el verano de 2012, no es una baza suficiente de cara a los próximos procesos electorales. Una resistente encina ha sustituido a la gaviota. El lema es «contigo crece España». Rajoy, que participará en los tres días de Convención popular, se estrenó ayer plantando una. «Es un árbol fuerte y muy español», dijo mientras se afanaba en echar paletadas de tierra a cuatro manos con el presidente del PP-A, Juanma Moreno. Saludó entre la marabunta del plenario a Cristina Cifuentes. La polémica sobre el máster de la presidenta de la Comunidad de Madrid y la salida de la cárcel de Puigdemont se unieron como una tormenta perfecta e incómoda para el PP.

Si Rajoy, como todo apunta, saca adelante los presupuestos, culminará contra pronóstico la legislatura. No obstante, en mayo del año próximo acecha el puerto de montaña de las elecciones municipales. Antes se celebrarán elecciones autonómicas: en otoño o a principios de 2019. La Convención popular es sin duda el punto de arranque para el calendario electoral que se avecina. Andalucía es clave para el PP en dos sentidos: primero porque será el primer termómetro sobre el terreno después de la debacle en Cataluña; y, segundo, porque Andalucía, donde Rajoy llegó a bordear los dos millones de votos, sigue siendo uno de los grandes caladeros electorales. Aquí también sopla para el PP viento de fronda en las encuestas que disparan a la formación de Albert Rivera.

Los tres primeros en desfilar por el atril fueron la presidenta del PP de Sevilla, Virginia Pérez; el presidente regional Juanma Moreno; y la secretaria general del partido a nivel nacional, Dolores de Cospedal. Entre el público, un despliegue absoluto de barones territoriales y ministros del Gobierno. El resultado de la gestión económica es el palo mayor al que se sigue aferrando el PP, que también lanzó mensajes de unidad. «Hemos salvado a España de la quiebra y de la rebelión. Lo hemos hecho nosotros», deslizó Cospedal en referencia a los momentos más duros de la crisis económica. «¿Dónde queda hoy la prima de riesgo? Si España sigue siendo hoy España es gracias al Partido Popular», abundó haciendo referencia a iniciativas políticas como el plan de pago a proveedores o las ayudas para autónomos. «Las facturas amarilleaban en los cajones de la administraciones porque nadie las pagaba». El arranque de la Convención fue en gran medida una defensa de los logros de las dos últimas legislaturas. Por eso los discursos se conjugaron sobre todo en pretérito pese a que Cospedal compartió con Juanma Moreno la autocrítica de no haber comunicado lo suficiente, o lo suficientemente bien. «Tal vez hemos sido demasiado discretos», deslizó la «número dos» de la formación a nivel nacional. «Cuando nos hemos caído nos hemos levantado siempre», dijo por su parte el presidente regional del PP, quien también alabó la gestión de Rajoy, al que consideró «el mejor aliado» de Andalucía. «El PP es el partido que ha puesto freno al desempleo galopante. Que se sepa que evitamos el rescate». Moreno agradeció a Rajoy «en nombre de todos los andaluces» los «41.000 millones de euros de auxilio financiero» que el Gobierno ha inyectado en la región a través de todos los mecanismos de liquidez, el FLA entre ellos. A estos fondos vinculó el jefe de filas de los populares andaluces que los servicios sociales siguieran funcionando en la comunidad «con normalidad». «Ha supuesto un salvavidas en los años más duros, más terroríficos. Por eso te doy las gracias». Respecto a los Presupuestos Generales del Estado (PGE), destacó la inversión que dedica a Andalucía y pidió a Susana Díaz que medie ante Pedro Sánchez para que los apoye en el Congreso de los Diputados.

Ni Cospedal ni ningún otro dirigente del partido se refirió abiertamente al caso Cifuentes, aunque el asunto recorrió transversalmente el cónclave. No obstante, la secretaria general del PP pronunció unas palabras en clave interna que no pasaron inadvertidas: «Lo que tenemos que hacer es que no nos roben las banderas, no dejar que nos desdibujen. Tenemos que defender lo nuestro y a los nuestros».

Las convenciones suelen ser más una puesta en escena que un verdadero semillero de ideas. Ni siquiera existe la tensión de los congresos en los que sí hay puestos en juego. Lo que realmente importa es la imagen al exterior que se transmite. El PP ha cuidado la imagen aunque la haya desdibujado el revuelo por el máster de Cifuentes, quien acabó su rueda de prensa pidiendo a los periodistas que no la persiguieran por los pasillos. El presidente del Gobierno saludó al ganador del concurso «Soy popular». Todas las mesas de diálogo que se han abierto apuntan a los grandes temas en lo que se centra el PP de cara a las elecciones que están en camino: el empleo y las pensiones; la igualdad; la seguridad y las pensiones; y la gestión de sus alcaldes y presidentes de comunidades autónomas.