La clase del rock

¿Quién no ha tenido alguna vez la ilusión de tocar la guitarra eléctrica como Jimi Hendrix, Eric Clapton, Brian May, Joe Satriani o Van Halen? ¿Quién no ha hecho sus pinitos con dos palos o lo que sea a modo de baquetas para imitar a Lars Ulrich, a John Bonham, a Dave Grohl, a Ringo Starr o al mismísimo Nicko McBrain (Iron Maiden)? ¿Quién no ha pensando alguna vez en tocar el bajo como Cluiff Burton, Jack Bruce, Joco Pastorius o Paul McCartney? Y, por supuesto, ¿quién no ha querido alguna vez en su vida formar una banda de rock? Ese sueño musical, quizá olvidado o quizá latente, aún puede ser realidad y sólo se necesita tiempo, mucha práctica y, cómo no, una pequeña inversión. No importa la edad. «Musiescuela» ya ha iniciado el quinto curso en su academia en Sevilla, ni siquiera es necesario tener el instrumento porque la escuela cuenta con todo lo necesario para las clases de guitarra, bajo, batería, cajón y piano. Y es que el vínculo con «Casa Tejera», la famosa tienda de instrumentos musicales cien por cien sevillana, así lo permite.

Manuel Tristán es el director de la escuela: «Nuestra especialidad es la guitarra eléctrica, también el piano. Pero damos clases de batería, de bajo eléctrico, guitarra clásica, percusión latina y flamenca, teclado, flauta, trompeta...». Todo ello con una premisa: siempre música moderna. «Aquí lo más antiguo que se puede oír es una canción de The Beatles».

A lo largo del primer lustro, la academia ha ido creciendo en número de alumnos. Ya superan los 150. «Nuestros cursos van destinados a quienes por una causa o por otra no entran en el Conservatorio, a los que desean una formación más moderna o a personas adultas que siempre han tenido la inquietud de tocar un instrumento y se deciden a dar el paso», explica Tristán, quien precisa que el modelo pedagógico aplicado permite empezar desde los cuatro años de edad, casi sin leer. «Nos gusta hacer hincapié en que hacemos música para todos y de todos los niveles», añade.

Esta escuela de rock no deja nada a la improvisación. El fin último de muchos alumnos es ser capaces de tocar en público. La sede se ha quedado pequeña para los eventos. El curso pasado se organizó un concierto en una bolera cercana.

No obstante, un tablón de anuncios permite a los interesados ponerse en contacto con grupos u otros músicos que desean formar un grupo. En plantilla hay profesores de la talla de Ángel Ruiz, guitarra de The Storm, grupo sevillano pionero del heavy español.

Ubicada en plena calle Arroyo de Sevilla, la escuela dará pronto un paso más en su oferta. «Con la música hacia la vida» supondrá la puesta en marcha de un curso destinado a mujeres en gestación. Escuchar música durante el embarazo se ha demostrado que es el primer paso hacia la educación musical de los niños.

La mayoría de los alumnos no pretende acabar en Eurovisión, ni siquiera en otra edición de Operación Triunfo, simplemente sentir la satisfacción de tocar un instrumento, pero más de una sorpresa agradable quizá se vea pronto en programas como La Voz. Sólo hay que dar el primer paso y ser muy constante.