Los mejores amigos de la mujer

Según la famosa canción, que cantó como nadie Marilyn Monroe, los diamantes son los mejores amigos de la mujer. No diría tanto, pero es cierto que hacen mucha compañía y te pueden sacar de serios apuros. Una conocidísima y antigua revista francesa, que dedica sus páginas a las casas reales europeas, dedicaba el reportaje central de su último número a las joyas de la Reina Letizia. Interesante reportaje sobre diamantes y joyas, que además de su gran valor tienen historia por los personajes que las han lucido y por los que fueron regalados. Repasando los anillos de compromiso obsequiados por los príncipes herederos, hoy muchos ya reyes como es el caso español, a sus prometidas, el más modesto sin ninguna duda es el anillo de pedida de Doña Letizia. Por cierto, la Reina no lo luce nunca. Desde su restauración en 1975, la Casa Real española tomó la senda de la sobriedad. Así, sus retribuciones quedan a años luz de las del resto de sus iguales en la Unión Europea. Igualmente pasa con los gastos de la Casa Real, que cuestan menos al pueblo que incluso las repúblicas europeas con presupuestos más bajos para la Jefatura del Estado. Igualmente ocurre con sus residencias. La Zarzuela era una especie de refugio para las cacerías reales tan frecuentes en los montes del Pardo, reconvertido en un chalet sin muchas pretensiones para que sirviera de residencia a los entonces príncipes Juan Carlos y Sofía . Se fue ampliando a medida que la familia crecía y las responsabilidades se hacían mayores. Los actuales monarcas, como todo el mundo sabe, siguen viviendo en el chalet que se construyó para ellos cerca de la Zarzuela y no será porque España no tenga palacios donde puedan vivir los monarcas, pero aparte de abaratar mucho el presupuesto, posiblemente la vida familiar sea más natural y cómoda. Conocida es la anécdota de Alfonso XIII. Comentaba que el único beneficio que había logrado con su destronamiento era no vivir en el Palacio Real, evitándose pasar frío y que, cuando pedía un café, se lo servían caliente. Hace unos días una señora muy conocida socialmente comentaba en una cena, llena de orgullo, que su nieta ganaba más que el mismísimo Rey. Le respondí que, sin quitarle méritos a la muchacha, que cualquier alto ejecutivo en este país está en la misma situación que su adorada nieta. En los momentos actuales de los servidores públicos, incluyendo en este apartado del Rey al último funcionario, el que tiene un sueldo digno es el presidente de la Generalitat catalana. Y es que no hay nada como portarse mal para que te mimen. No hay más que ver que, sin bajarse un escalón de sus pretensiones, el gordo de los presupuestos ha caído en Cataluña. Por cierto, el de la lotería también, casualidades de la vida. Lo cierto es que he empezado con algo tan bello como las joyas reales y he terminado en el lodazal independentista, y mira que me tengo prohibido transitar por tan tortuosos caminos.