Que celebremos muchos más

La boda del año en España fue el enlace entre Cayetano y Eva
La boda del año en España fue el enlace entre Cayetano y Eva

Estamos en el día 3 del 2016. Siempre, y en este incierto año que acaba de comenzar, lo mejor que nos puede pasar es que podamos celebrar la llegada de muchos años más. Lo cierto es que el paisaje esta agitado: lo del cambio climático avanza mas rápido de lo que nos cuentan. En lo político, poco menos que en el limbo. En este caso de los injustos, porque así se comportan nuestros dirigentes políticos. En lo económico, al rebufo del Gobierno que salga de este cuarteto que aspira a mandar, o al menos a influir mucho en la gobernación. Añadamos Cataluña, y a rezar para que todo se arregle y los Reyes Magos nos traigan un buen Gobierno. Pero vamos a darnos un descanso y después de las celebraciones vamos a sentarnos cómodamente en nuestro sillón favorito para disfrutar de la revistas que han cerrado el 2015. «Hola», fiel a su costumbre, en el último numero del año tiene dos exclusivas en portada. Dos príncipes son los protagonistas de la misma. En la parte superior Alberto de Mónaco y su casino, acompañado de su esposa, la Charlene –que dirían Los Morancos–, y sus dos hijos, Jacques y Gabriella, que son de cine, como corresponde por parte de la abuela Grace. El Photoshop se ha empleado a fondo, porque Alberto aparece joven y delgado. La princesa con una cierta sonrisa, aunque es cierto que esta mujer aparece siempre gélida, como una especie de figura de hielo. Lo achaco al mucho tiempo pasado en el agua en sus tiempos de nadadora. Eso sí, se comenta, se cotillea por las esquinas de Montecarlo –que como saben todas dan al casino, a una joyería o a un banco– que la frialdad de Charlene desaparece en la intimidad. Ahí se vuelve un volcán en plena erupción y que el príncipe se tiene que emplear a fondo para apagar el incendio. En circunstancias parecidas yo no tendría reparos en recurrir al cuerpo de bomberos, siempre tan bien dotados al tiempo que eficaces en estos menesteres.

La parte inferior de la portada la protagoniza el príncipe heredero de Cantora, que de territorio viene a ser como Mónaco. Kiko Rivera se acompaña de su compañera Irene Rosales y de su recién nacida hija Ana. Toda la entrevista es agradable y positiva. Como él dice, está en un buen momento. Lo mejor de las navidades es tener a su hija en los brazos. Añadamos que su madre ya está semilibre y que con sus hermanos y cuñadas está en una luna de miel. En su caso, la Navidad le ha traído la felicidad a su casa. Solo desearle que no la pierda por cualquier perico verbenero que se cruce en su camino.

«Semana» dedica un cuadernillo a las bodas, a las nuevas parejas y a las rupturas. Así, en el feliz capítulo de los enlaces destaca a Pierre Casiraghi y Beatriz Borromeo. La considera la del glamour. La del año en España, Cayetano y Eva; Alba y Feliciano, imperial... Las nuevas parejas tienen como bandera a Richard Gere y Alejandra Silva y Gonzalo Miró y Malú. La compuesta por Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler está en el apartado de «momentazo sentimental del año». En el «momentazo» escandaloso y traumático está Belén Esteban y Toño Sanchís. En las rupturas destacan las de Norma Duval y Mathias; Raquel Revuelta y el Tato; Nieves Álvarez y Marcos Severini... y la de Irina Shayk y Ronaldo, aunque algunas y algunos con lenguas infamantes aseguran que, en este último caso, lo que se terminó fue un contrato. Añadiría de mi propia cosecha el apartado de pareja que se mantiene, dando el galardón a Elsa Pataky y a su marido Chris, que aparecen en una salvaje playa de Australia con sus tres hijos y los perros. Elsa, en una de las fotos, mira a su guapo y fornido marido como diciendo «a que os da envidia lo bueno que está». Lo cierto es que ella quiso vivir del cine y lo ha conseguido aunque sea por matrimonio.

Aparece Ortega Cano en dos momentos distintos pero unidos por la solidaridad y generosidad con los necesitados, que el torero siempre ha tenido. Posiblemente sea uno de los matadores que más festivales benéficos ha toreado. En uno de los actos aparece en un circo imitando a Charlot. Seguro que lo hizo bien. Siempre ha confesado que le hubiese encantado trabajar sobre un escenario. En otro momento está en lo suyo, toreando en una corrida benéfica en la plaza de Torrejón de Ardoz. Como hay gente «pa tó», algunos comentan que le priva ser carne de portada. Si así fuera, no hay nada malo en ello; si además lo consigue haciendo el bien, pues que crezca el numero de adictos a la fama.