Teresa Florido asegura que no sabía a qué se dedicaba su cuñado Ojeda

En una sesión muy tensa, la ex directora de Formación arremetió contra la UCO, Alaya y el PP

Teresa Florido y el abogado Jon Ander Sánchez, a su llegada a la comisión del Parlamento
Teresa Florido y el abogado Jon Ander Sánchez, a su llegada a la comisión del Parlamento

En una sesión muy tensa, la ex directora de Formación arremetió contra la UCO, Alaya y el PP

La ex directora general de Formación Profesional entre el 2011 y el 2013, Teresa Florido, cuñada de Ángel Ojeda, aseguró ayer que desconocía a qué se dedicaba su familiar hasta que llegó al cargo y que fue entonces cuando tuvo conocimiento de que el ex consejero tenía varias empresas dedicadas a la formación y solicitó abstenerse en los expedientes relativos al mismo. «Se lo podrán creer o no, pero yo no lo sabía», señaló en una comparecencia muy crispada, principalmente, con la diputada del PP Teresa Ruiz Sillero.

Florido, acompañada por su abogado, Jon Ander Sánchez, arrancó, con dos horas y media de retraso en la comisión, denunciando una «persecución» del PP y una «campaña de difamación». En principio, Florido solicitó incluso al presidente que los diputados populares abandonaran la sala, algo que estos denunciaron como «un ataque a la democracia». La tensión entre Florido y Ruiz Sillero llevó a la ex directora de Formación a dejar de contestar a sus preguntas y a la popular a solicitar amparo al presidente de la comisión por las «faltas de respeto». Los populares solicitaron al presidente de la comisión que sustancie las «diligencias oportunas» ante la Fiscalía por si Florido incurrió en un delito penal al «faltar a la verdad» sobre la «difamación» al denunciar las «falsas acusaciones impartidas por el PP» de haber cometido «graves delitos» relacionados con su cuñado. Florido leyó párrafos del dictamen de una denuncia archivada por el TSJA contra la popular Ana Mestre, de la que citó «insinuaciones falsas» y «acusaciones mensuales erróneas perjudiciales contra el honor». Además, acusó a los diputados del PP de tener «conciencia de que los expedientes eran correctos porque fueron a verlos. De lo contrario tendría que haber ido a la Fiscalía». Florido también criticó la «sospechosa coincidencia entre los informes de la UCO» y la jueza Alaya, señalando «quién dirige a la UCO en Madrid».

Florido expuso que es funcionaria desde hace 42 años y defendió que «nunca» recibió ni impartió órdenes para saltarse la normativa. A preguntas de IU, destacó que «las competencias normativas no llegaron» a su área hasta 2013, a lo que Elena Cortés le interpeló si «recibía un sueldo sin tener competencias». «Estuve trabajando», señaló, «no podía firmar» pero se dedicó a «revisar la normativa» y mandó «revisar los expedientes uno a uno». Sobre su relación con Ángel Ojeda, destacó que cuando solicitó abstenerse en sus expedientes, «no quise saber nada más». Incluso indicó que «los funcionarios hicieron una lista con sus empresas y ni la leí». «No conocía que Ojeda hacía formación. Hasta que vivieron mis suegros nos veíamos asiduamente; después no», indicó, añadiendo que «creo que Recio –el consejero que la nombró– tampoco sabía que Ojeda tenía empresas que impartían cursos, a pesar de que ya había recibido ingentes fondos para la formación de los ex de Delphi. De Recio también señaló que cuando le propuso llevar a la Fiscalía «varias irregularidades» en los consorcios, le contestó que «hoy, mejor que mañana». En su intervención final, Florido limitó todo a «irregularidades administrativas subsanables».