Bono reivindica la España autonómica y la Corona en la Miguel de Cervantes

La Fundación que preside Luis Barcenilla da pie a un esclarecedor debate de actualidad

VALLADOLID– José Bono lo tiene claro: «existe una inflación de órganos en las autonomías, pero son el mejor invento desde el punto de vista social y de igualdad para los ciudadanos». «Estoy de parte del Rey, por respeto, lealtad y cariño, pero también por su talante y por su saber hacer». «El ''café para todos'' fue una salida en el inicio de la Democracia, pero no la solución».

El líder socialista se metió al auditorio en el bolsillo, con su habitual seducción, al afrontar los grandes retos de esta hora de España. José Bono respondió sin pelos en la lengua, como acostumbra a cuantas preguntas le hicieron los participantes en el coloquio, entre los que se encontraban, además de periodistas, destacados representantes de la empresa, de la política, entre ellos Jesús Quijano, Tomás Bolaños, José Rolando Álvarez, además del delegado del Gobierno de España en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano. Abrió el acto y moderó el debate el presidente de la Fundación de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, Luis Barcenilla, promotor de estos encuentros informativos. El ex presidente del Congreso, quien habló de la «Confianza en España», defendió la unidad constitucional del Estado y rechazó el secesionismo, del que culpó, entre otros a Maragall y Montilla, ambos socialistas. Aunque no se pronunció sobre si se deben recentralizar competencias, Bono sí expresó dudas sobre el modelo federal y subrayó que evoca una igualdad de competencias que será difícil de aceptar por los nacionalistas vascos y catalanes. «No quieren ser como Valladolid, Toledo o Zaragoza», manifestó. Sobre el ámbito competencial, manifestó que «no está escrito» que la Sanidad tenga que tener una descentralización de tipo comarcal y añadió que «hay cosas que funcionan mejor con la cercanía y otras no», aunque apuntó a no tocar lo que está bien, como el Instituto Nacional de la Seguridad Social, al que aludió después al asegurar que parece que no se habla de España y que «sólo queda el INSS», para agregar que él mantiene la fe en el actual Estado constitucional y en el «cariño a la patria» y que ni tiene que «pedir perdón ni permiso», informa Ical.

Según expuso, hay miles de españoles que «se asustan» de decirlo en público para que no les llamen «fachas», pero aseguró que la unidad es un valor solidario y moderno. «No se puede consentir que en España o en Cataluña se sea sospechoso de ser español».