Castilla y León está en la senda para cumplir con el objetivo del déficit

La Razón
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Castilla y León incurrió en un déficit del 0,66 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB), 453 millones de euros, hasta noviembre de 2013, con lo que está «en la senda» de cumplir con el objetivo de déficit del 1,27 por ciento fijado para la Comunidad, según indicaba la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo. «Somos una comunidad cumplidora y que va por el buen camino», recalcó.

Respecto a los datos de diciembre, Del Olmo recordó que se trata de un mes tradicionalmente con más gasto, entre otras cosas, indicó, por la paga extraordinaria de los empleados públicos.

La consejera recordó que este buen comportamiento se debe al esfuerzo de «todos los ciudadnos» y a una política «rigurosa» de gasto público y austeridad, pero sin que los servicios públicos «se vean resentidos». «Esta contención se ha hecho a costa de muchas cosas pero no a costa de mermar los servicios públicos fundamentales. Ése es el gran mérito de nuestra Comunidad», remarcó.

Al cierre del mes de noviembre, todas las autonomías presentaron endeudamientos, y Castilla y León ocupó en octavo puesto de la tabla por volumen de deuda.

En conjunto, el déficit de la Administración central, comunidades autónomas y Seguridad Social fue hasta noviembre del 5,44 por ciento del PIB, un total de 55.841 millones de euros. Las operaciones no financieras realizadas por parte de la Administración central supusieron un déficit de 39.603 millones de euros, lo que representó el 3,86 por ciento del PIB y una vez descontada la ayuda financiera por importe de 4.822 millones.

Del saldo de déficit registrado por la Administración central le corresponden al Estado 40.606 millones de euros, lo que equivale a 3,96 puntos del PIB. Este saldo resulta de unos recursos no financieros imputados en contabilidad nacional, de 111.099 millones, cifra superior en un 6,1 por ciento a los del mismo periodo del ejercicio anterior.

Mientras, los organismos de la Administración central registraron, descontada la ayuda financiera, un superávit de 1.003 millones, que supone el 0,10 por ciento del PIB, y las operaciones no financieras realizadas por las administraciones de Seguridad Social acumularon un déficit de 3.337 millones de euros, el 0,33 por ciento.