El sobrepeso condiciona la calidad del sueño de los castellanos y leoneses cada vez más

El 80% de los nuevos pacientes que llegan cada año al Río Hortega de Valladolid sufre apneas

Una médico vigila los registros de un paciente tratado en la Unidad del Sueño del Hospital Río Hortega de Valladolid
Una médico vigila los registros de un paciente tratado en la Unidad del Sueño del Hospital Río Hortega de Valladolid

Cada vez son más los castellanos y leoneses que sufren de la apnea del sueño. Una enfermedad caracterizada por el cese de respiración mientras se duerme. Y una de las principales causas es por la obesidad, como señala el doctor Félix del Campo, especialista en Neumología y responsable de la Unidad del Sueño del Río Hortega de Valladolid que, junto con la de Burgos, es la más antigua en Castilla y León.

En declaraciones a este periódico, indica que la prevalencia de esta enfermedad, de origen desconocido, está creciendo con el paso de los años, en especial, por los malos hábitos, y que afecta sobre todo a aquellas personas que son obesas, o que toman alcohol o tabaco. Aunque es más frecuente entre los varones, sobre todo de mediana edad, también hay niños que la sufren, y crece en las mujeres cuando les llega la menopausia.

Cada año llegan a la Unidad unas 800 personas. «La gran mayoría vienen derivados desde la Atención Primaria o de otras especialidades. Y ya aquí, se les comienza a hacer las pertinentes pruebas para analizar su actividad cerebral, el flujo aéreo o las paradas respiratorias que sufren. Si tienen más de quince ya existe enfermedad», manifiesta Del Campo, que cifra en el 80 por ciento de los casos que reciben las personas que sufren apneas.

El tratamiento de referencia es el CPAP, un dispositivo mecánico que suelta aire -que no oxígeno-, tratamiento que se encuentra financiado por la Seguridad Social, aunque existe un alto número de pacientes que no lo tolera por lo que deben ir a prótesis u a otras opciones terapéuticas, que «ya no están financiadas». Pero existen un gran cantidad de dispositivos, el doctor Félix del Campo aconseja que estos, se construyan de forma personalizada y que permitan ser graduados.

Una enfermedad crónica que si no se pone remedio puede producir problemas en el día a día. «A lo largo plazo los enfermos tienen más problemas cardiovasculares y metábolicos y más mortalidad», apunta Del Campo que recomienda a los pacientes con obesidad a la restricción calórica y a un incremento de la actividad física.

Y para dar una mayor calidad de vida a los pacientes, Del Campo apuesta por crear un equipo multidisciplinar en el que trabajen de la mano neumólogos, fisiólogos, cirujanos maxiofaciales, otorrinos y pediatras.