Sáez Aguado se compromete con los médicos de cabecera de los pueblos

También anuncia la convocatoria de 1.100 plazas sanitarias y un plan de reducción de demoras

Sáez Aguado charla con la socialista Mercedes Martín, antes de presentar las cuentas
Sáez Aguado charla con la socialista Mercedes Martín, antes de presentar las cuentas

También anuncia la convocatoria de 1.100 plazas sanitarias y un plan de reducción de demoras

Garantizar la atención sanitaria en aquellos pueblos poco poblados de la Comunidad que se encuentran en zonas periféricas y reducir las demoras diagnósticas y terapéuticas son las dos grandes prioridades de la Consejería de Sanidad para el próximo en materia de asistencia. Así lo aseguraba ayer el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, tras presentar en la Comisión de Hacienda de las Cortes el presupuesto de su departamento para 2016, que asciende a 3.300 millones de euros, un 1 por ciento más que lo invertido en este ejercicio.

Respecto a la primera de las las prioridades, el consejero reconocía que ya están dando problemas en estas zonas más alejadas de la Comunidad y por ello avanzaba que para garantizar la atención en estos lugares poco atractivas para los profesionales, la Consejería incentivará a los médicos de cabecera, ya sea económicamente o a través de la carrera profesional, la formación o mediante concursos de traslados e investigación. Además, el consejero anunciaba la convocatoria de más de 1.100 plazas sanitarias, de las que 391 son de médicos de familia y 260 especialistas, y destacaba la devolución de la paga extra de 2012 pendiente así como la subida salarial del 1 por ciento y el mantenimiento de la tasa de reposición en el cien por cien.

Sobre la segunda prioridad, Sáez Aguado se comprometía a aprobar todos los años un Plan de Reducción de Demoras tanto diagnósticas como terapeúticas. Objetivo: gestionar mejor las demandas, reducir los tiempos de espera y ordenar el acceso a las prestaciones. El consejero destacaba que el plan clasificará a los pacientes por grado de prioridad y en función de criterios clínicos.

Las cuentas sanitarias del próximo año recogen también casi 110 millones de euros en inversiones, 85 de ellos para obras y equipamientos en hospitales, y casi siete millones en el medio rural, entre los que destaca la construcción de dos nuevos centros de salud en Bembibre (León) y y Burgohondo (Ávila). El consejero señalaba que estas cuentas son las que necesita Castilla y León, y aseguraba que permitirán finalizar el 2016 con un gasto sanitario de 1.336 euros por habitante, lo que supone un 11,4 por ciento más que la media nacional.

Cuentas frustrantes

Entre los partidos de la oposición había unanimidad en coincidir que estas cuentas no dan respuesta a las demandas ciudadanas planteadas en las marchas blancas ni solucionan problemas como el de las listas de espera. «Consolidarán el sufrimiento de miles de enfermos y familias y poco o nada harán para mejorar el sistema», decía la procuradora socialista Mercedes Martín, para quien estos presupuestos son «desoladores y frustrantes». Desde Podemos, Isabel Muñoz aseguraba que estas cuentas «no sirven» y «condenan a Castilla y León a «seguir en la UCI». Manuel Mitadiel, de Ciudadanos, lamentaba que estas cuentas no recuperan lo perdido en los años de crisis, y José Sarrión, portavoz del Grupo Mixto, criticaba la ausencia de inversiones y denunciaba que no atajan la derivación de pacientes a hospitales privados.