Urueña, el proyecto quijotesco de la Diputación de Valladolid que dinamiza la meseta castellana

Diez librerías, cinco museos y una Fundación conviven en una localidad de apenas 150 habitantes

Pedro Mencía, el director de los Centros Culturales de la Diputación de Valladolid
Pedro Mencía, el director de los Centros Culturales de la Diputación de Valladolid

Huele a libro y a pergamino. Ésa es la primera impresión del visitante cuando accede a Urueña, más conocida como la Villa del Libro, que se asienta en la meseta vallisotana. Un proyecto global «quijotesco», en el que se sumergió la Diputación de Valladolid, como nos cuenta a LA RAZÓN el director de Centros Culturales, Pedro Mencía, que nos explica también que la iniciativa ya está asentada, tras varios años de arduos trabajos pero que aún quedan retos por delante con el objetivo de atraer a nuevos turistas.

Lo que es evidente es que Urueña se ha hecho un nombre en el ámbito cultural, no sólo en España, sino en el internacional. «Cada vez vienen más visitantes y, sobre todos más familias, pero tenemos que ir más allá. Ofrecer la posibilidad de dar ''packs'' completos para que la gente pase en esta zona varios días por que hay muchos e interesantes atractivos», indica.

Y es que la peculariedad de esta villa la hace única. Con apenas 150 habitantes, cuenta con diez librerías especializadas, cinco museos, un taller de encuadernación artesanal y, si esto fuera poco, se ubica aquí la sede de la Fundación Joaquín Díaz. Y a todo ello se une una muralla accesible para disfrutar de unos paisajes que quitan la respiración.

Y entre esos recursos museísticos, una auténtica maravilla: el Museo del Cuento. Una visita obligada, sobre todo para los más pequeños, con una rica y preciosa colección de libros desplegables en formato grande, elaborados por Rosana Largo, y donde se representan historias que van desde la época victoriana hasta la actualidad. «Una auténtica delicia», nos dice Mencía, que señala que Urueña es también un Museo vivo, con sus grandes exposiciones en el Centro e-Lea, con sus propios espacios para actividades y veladas culturales, y a donde llegan continuamente escolares que «se asombran de todo lo que ven y escuchan».

El paseo por la villa por donde el visitante se adentra en un sorprendente viaje cultural. Es doblar una esquina, y enseguida aparece una librería. Nos encontramos con «Alcaraván», la primera que abrió allá por el año 1992 y que según señala Jesús, el librero, es «un espacio de autor» para los amantes de lo más tradicional y de los viajes.

Pasarían unos años, un total de quince para que llegarán en tromba el resto , «Primera página»; Enoteca «Museo del Vino»; La Boutique del Cuento; «El Rincón del Ábrego», «Páramo»; «Caligrafía del Arte». «La Real», «El Portalón», y «El Grifilm», regentada por Isaac e Inés, que cambiaron la cosmopolita Nueva York por la paz y el sosiego de Urueña. «Y lo volveríamos a hacer mil veces», confiesa Isaac. Y es que en esta villa, además, uno descubre historias fascinantes.