Barcelona se despide con éxito de los X Games pese a la lluvia

El público pudo presenciar las piruetas de más de 300 deportistas divididos en cuatro deportes (Moto X, Skateboard, BMC y RallyCross) y 13 disciplinas
El público pudo presenciar las piruetas de más de 300 deportistas divididos en cuatro deportes (Moto X, Skateboard, BMC y RallyCross) y 13 disciplinas

Barcelona cerró ayer el telón de los primeros X Games celebrados en la ciudad con un «éxito espectacular» muy por encima de las expectativas de los organizadores americanos, según el director de marketing y comunicación Àlex Cucurull. Barcelona se convierte así en la primera ciudad europea en acoger estos juegos olímpicos del deporte extremo organizados por la cadena ESPN y que, con un inversión por parte del Ayuntamiento de unos dos millones de euros, pretenden dejar en la ciudad un impacto económico anual de 42 millones y un equipo de técnicos y voluntarios que casi alcanza el millar de personas. De hecho, durante los primeros tres días, 77.500 personas se acercaron al evento.

Así las cosas, las grandes figuras del Moto X, Skateboard, BMC y RallyCross se vieron las caras en Barcelona a lo largo de tres días y lucharon las prestigiosas medallas de los X Games en un evento que pretende afianzarse fuera de los Estados Unidos, donde tiene un gran seguimiento, y que en la capital catalana ha tenido a más de 300 atletas repartidos entre 13 disciplinas los cuatro deportes representados. Organizadores, patrocinadores y atletas están «flipando», concluyó Cucurull. El flamante vencedor de BMX, el americano Garrett Reynolds, corroboró que vencer aquí ha sido «increíble». Y eso pese a que las condiciones climatológicas no lo han puesto nada fácil porque han obligado a hacer cambios en la agenda de competiciones y a montar y desmontar escenarios muy caros. Reynolds de New Jersey (USA), flamante vencedor de su sexta medalla de oro en unos X Games, aseguró, en declaraciones a la ACN, que participar en Barcelona ha sido «increíble», la gente realmente les ha dado «mucho apoyo» y ha sido muy intenso «ver todos los fans, animando y involucrándose en la competición». Garret sentenció que ama esta ciudad y «si tuviera un segundo hogar sería en Barcelona».

Por todo ello, y por el impacto económico de unos 42 millones de euros que dejará en la ciudad la primera edición de los X Games, con previsión de crecimiento, han dejado muy satisfecho al Ayuntamiento de Barcelona. La teniente de alcalde de Calidad de Vida, Igualdad y Deportes del Ayuntamiento, Maite Fandos, señaló que «es una inversión para seguir haciendo de Barcelona el epicentro de la promoción económica. El deporte crea riqueza, y nuestra ciudad debe seguir apostando por el deporte, y porque sea un lugar donde los inversores quieran apostar. Estos X Games ayudan a que Barcelona sea un lugar donde la gente quiera venir a hacer turismo».

Los X Games son un negocio privado, sin federaciones a la europea, que desde hace 18 años arrastra una industria multimillonaria de moda, material deportivo y otro tipo de artilugios. Los estadounidenses quisieron ampliar su mercado y escogieron Barcelona para desembarcar. Buena parte de la culpa la tiene el hecho de que las plazas duras de la ciudad la hayan convertido en un referente planetario del mundo del skate.

Otro de los organizadores, Josep Maria Casanovas (Seven) defendió que estos deportes no son para nada minoritarios. «Ken Block (uno de los participantes) tiene varios vídeos por encima de 30 millones de visitas»»