CiU y ERC apoyan prorrogar los presupuestos para tapar los recortes

Utilizan como estrategia responsabilizar al Gobierno de los ajustes catalanes

La Razón
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Se acabaron los días de gracia que Artur Mas ha cogido prestados para anunciar qué hace con los presupuestos de 2013. El Consell Executiu se reúne hoy con carácter extraordinario con un único punto en el orden del día, decidir si se prorrogan los presupuestos, si se hacen unos nuevos o apuestan por unas cuentas conjuntas para 2013 y 2014.

Tras conocer el pasado miércoles que el Gobierno imponía definitivamente a Cataluña un techo de déficit del 1,58 por ciento del PIB, el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, no ha parado. Se ha reunido con su equipo, con ERC, ha hablado con Mas, que a su vez ha hablado con Oriol Junqueras y Josep Antoni Duran Lleida, para decidir qué van a hacer con las cuentas.

Trabaja con el 1,5 por ciento

Ya en marzo, la conselleria de Economía trasladó al resto de departamentos que trabajaran con un objetivo de déficit del 1,5 por ciento. Sin embargo, Mas-Colell avisó en su día de que no haría unos presupuestos con un objetivo por debajo del 1,6. Reclamaba un tercio del 6,30 por ciento del déficit que le corresponde al Estado, o sea, un 2,15 por ciento, aunque siendo pesimista, sopesaba que la cifra final rondaría el 1,8. Se conformaba con ello, pero no con el 1,58, pese a que en diciembre, cuando el objetivo de déficit del conjunto de España era del 4,5, el conseller veía la cifra como el horizonte favorable a lograr para este año.

Pero ahora la Generalitat vende como un agravio que el Estado no dé más aire a Cataluña, después de que Bruselas flexibilizara al alza el déficit total de España. Mas-Colell alega que es imposible poder cerrar unas cuentas teniendo que ajustar 2.500 millones de euros. Y ERC presiona a favor de la prórroga presupuestaria, una opción que avala la media naranja de Convergència, Josep Antoni Duran Lleida.

Este fin de semana, Mas no quiso dar por buena la prórroga para evitar la imagen de debilidad que da no tener presupuestos el primer año de legislatura. La prórroga ofrece poco margen de maniobra porque no permite decidir nuevas inversiones o modificar las existentes para dedicarlas a atender nuevas prioridades sociales o económicas. Además, peca de falta de transparencia, porque al no publicarse las partidas, no se sabe dónde se aplica la tijera. Porque los recortes no han cesado. Según el plan económico-financiero de Cataluña aprobado por Hacienda, durante este primer semestre, la Generalitat habría recortado 1.681 millones de euros respecto a 2012. Y, paralelamente, habría ingresado 201 millones. En definitiva, la Generalitat es de 3.000 millones, ya habría hecho casi dos terceras partes del trabajo. Sin embargo, para cumplir el objetivo, el Govern no descarta retrasar pagos a proveedores.

Si hay tantos contras, ¿por qué prorrogar? Porque permite al Govern denunciar que el déficit y los consecuentes recortes son responsabilidad del Estado. UGT tachó esta actitud de cobarde.