Colau quiere revisar la ordenanza de civismo para rebajar las multas

Las sanciones a prostitutas o por jugar en la calle son «excesivas»

La alcaldesa se reunió ayer con la síndica de greuges para analizar las propuestas de este organismo
La alcaldesa se reunió ayer con la síndica de greuges para analizar las propuestas de este organismo

Si algo ha conseguido Ada Colau desde su llegada a la alcaldía es que, con cada nuevo día, anuncia una medida que de alguna manera cuestiona las estructuras existentes hasta la fecha en el Ayuntamiento. Empezó parando desahucios y renunciando a la candidatura de Barcelona a los Juegos Olímpicos de Invierno y ayer le tocó el turno a la discutida ordenanza de civismo. Si bien la alcaldesa no entró a fondo en una eventual reforma de esta regulación, sí se mostró dispuesta a revisar la política de sanciones para que no se criminalice «al más débil».

Tras reunirse con la síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, a la que quiere mantener en el cargo, Colau explicó que las multas son «exageradamente altas». Y puso como ejemplo el caso de unos niños a los que se sancionó con 1.200 euros por jugar a la pelota en la calle. La alcaldesa, por lo tanto, se mostró favorable por revisar las multas relativas al espacio público, incluido la prostitución.

Además, la alcaldesa indicó que existen denuncias por parte de entidades sociales que han criticado que la ordenanza criminaliza la pobreza y al más débil. «Queremos escuchar a muchas entidades que trabajan este tema, y sabemos que en el ayuntamiento los servicios técnicos también lo están estudiando», indicó.

A su juicio, «hay que revisar la lógica de la propia sanción y ver qué utilidad tiene», porque es un problema de cuantía de la multa, pero «no sólo eso, porque quizás con mediación o educadores de calle, se podría resolver mejor que con una sanción» en determinadas situaciones.

Pisos de emergencia

Con Vilà repasaron diversos temas en los que está trabajando, como la pobreza infantil, el ruido, el turismo o la vivienda. Ambas coincidieron en la necesidad de revisar el reglamento de acceso a los pisos de emergencia. De hecho, la alcaldesa vio con buenos ojos la propuesta de la síndica que consiste en interesarse por una cincuentena de pisos que tiene el Puerto de Barcelona. Se trata de unas viviendas situadas cerca del puerto barcelonés, justo delante de la vieja terminal de cruceros, y que podrían adecuarse con facilidad para destinarlos a familias desahuciadas. La síndica ya hizo esta propuesta sobre los pisos del Puerto hace un año, pero sin resultados hasta la fecha.

La síndica

Por otra parte, la alcaldesa alabó el trabajo de la Sindicatura de Barcelona, a quien definió como «clave para una ciudad que quiera ser democrática y garantista» de los derechos fundamentales de sus ciudadanos. La Síndica, Maria Assumpció Vilà, está actualmente en funciones de su cargo, para cuya renovación la alcaldesa debe abrir una convocatoria para que se presenten otros posibles candidatos a síndico.

Esta convocatoria se hará, previsiblemente, el próximo otoño, un proceso que durará unos dos meses, tras el cual, dos terceras partes del plenario del ayuntamiento de Barcelona deberán aprobar la candidatura del nuevo o nueva Síndica de Barcelona. Dado que Barcelona en Comú no cuenta con los votos necesarios, será imprescindible un acuerdo entre los grupos para la elección del nuevo síndic o la renovación de la actual, con la que Colau se mostraría «encantada» de seguir colaborando.