El Mercado de Sant Andreu también se pondrá al día

El edificio reformado podría abrirse en 2019 con zonas de degustación como principal polo de atracción

Mientras duren las obras se instalrá una carpa temporal en la plaza del Mercadal
Mientras duren las obras se instalrá una carpa temporal en la plaza del Mercadal

Los mercados de Barcelona luchan desde hace años contra la competencia de las grandes superficies y hacen un esfuerzo por adaptarse a los horarios de los clientes y al nuevo modelo de compra que impone la actual sociedad. Una coyuntura que los está obligando a acometer una reforma integral de us intalaciones, facilitar nuevos canales de compra y ofrecer otro tipo de servicios a vecinos y turistas.

El último en someterse a este centrifugado ha sido el Mercat del Ninot. El mercado municipal del Eixample izquierdo estrenó tras cinco años de intensas obras imagen interior y exterior, con 81 paradas, mostradores más vistosos, pasadizos espaciosos, barras de degustación, celosías metálicas en la fachada y tiendas exteriores integradas en el edificio. También incorporó servicios nuevos, como un supermercado o wifi, además de horario ampliado de mañana y tarde: abre de lunes a sábado de 8 a 21 horas.

Otros casos

Pero antes del Ninot fueron muchos otros. Les Corts, Santa Caterina, Clot, Concepció, Les Corts, Sant Martí.. En total, el Ayuntamiento ha lavado la imagen de 19 de los 39 mercados con los que cuenta Barcelona a lo largo de diversas legislaturas. Ayer, el Consistorio anunció la remodelación del mercado de Sant Andreu, después de que sus comerciantes le diesen el aval con el 75 % de los votos a favor de esta reforma.

El acuerdo establece que este mismo año se encargará el proyecto básico de mercado nuevo y, además, la carpa provisional, –que podría establecerse en la calle Sant Adrià– donde poder trasladar la actividad del centro durante las obras, que comenzarán a partir del primer semestre de 2017. El futuro edificio, que mantendrá su ubicación actual en la plaza del Mercadal, estaría terminado en la primera mitad del 2019 y permitiría integrar el mercado en el entorno exterior y hacer visible la actividad de las paradas comerciales desde fuera del recinto. Sin embargo, en este caso no se integrará un supermercado, por su dimensión y para potenciar el producto fresco. Pero sí se le agregará el imán de moda: las zonas de degustación.

Los tenderos han acordado una reforma total y que potencie su centralidad y su historia, con el plus de que se trata de un entorno sin coches. No obstante, la modernización pasa por una nueva planta subterránea destinada a la actividad logística, con cámaras frigoríficas, almacenes y tratamiento de residuos. La intención de esta reforma, más allá de poner al día un mercado que se ha quedado anticuado, es revitalizarlo, ya que sólo tiene 7.000 visitas semanales pese a contar con una zona de influencia con más de 56.000 vecinos.

La inversión (pública y con la aportación de los comerciantes para modernizar sus puestos) se sumará a las que ya estaban activadas desde el anterior mandato, en Sant Antoni –que se culminará en 20l7– y Vall d’Hebron y Bon Pastor, pendientes de inicio de obras. El concejal de comercio, Agustí Colom, confía en un acuerdo también para que cuaje la renovación de la Abaceria, en Gràcia.